Brutal accidente mortal en la A-66 a la altura de Casar de Cáceres

El accidente ha tenido lugar en la A-66, en sentido Sevilla / LORENZO CORDERO

El conductor se salió de la vía y el vehículo quedó hecho un amasijo de hierros; los bomberos tardaron unas dos horas en excarcelar el cuerpo

LAURA ALCÁZAR

El único ocupante de un vehículo con matrícula francesa, un hombre de 32 años, falleció en la mañana de ayer en un accidente de tráfico ocurrido en la autovía A-66 a la altura del área de servicio y restaurante El Gallo, en el término municipal de Casar de Cáceres, a unos 500 metros del kilómetro 539 en sentido Sevilla.

Los servicios de emergencia recibieron la llamada de aviso en torno a las 12.15 del mediodía. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron desde Cáceres una Unidad Medicalizada de Emergencias (UME) y otra de Soporte Vital Básico (SVB) del Servicio Extremeño de Salud, que no pudieron hacer nada por salvar la vida del varón. Las tareas de excarcelación del cuerpo las llevaron a cabo bomberos del parque cacereño que acudieron con dos vehículos. Intervinieron también efectivos de la Guardia Civil de tráfico, así como un equipo de mantenimiento de carreteras del Ministerio de Fomento.

Las causas del siniestro no se conocen pero según la información facilitada por la Guardia Civil, el accidente se produjo a consecuencia de una salida de vía por la margen derecha de la autovía. El turismo implicado recorrió unos 200 metros por la cuneta, golpeando la valla de protección y colisionando posteriormente con uno de los mástiles de sujeción de un panel informativo. El choque fue tan brutal que el poste atravesó el vehículo, un Volkswagen Golf de color gris que acabó convertido en un amasijo de hierros. Los bomberos tardaron unas dos horas en excarcelar a la víctima dada la complejidad de la operación por la gravedad del accidente.

«Una chica vino dando la voz de alarma creyendo que era un accidente de helicóptero»

«Una chica vino dando la voz de alarma creyendo que era un accidente de helicóptero» Ramón Villegas | Empleado de la gasolinera

La Guardia Civil cortó al tráfico, un par de kilómetros antes, uno de los carriles de circulación para facilitar las labores de rescate y retirar los restos del coche siniestrado.

Los conductores que a la hora del suceso circulaban por la A-66 grababan en sus retinas la impactante imagen que dejaba el incidente. En el área de servicio de El Gallo hacían un alto al mediodía familias y grupos en plenas vacaciones de agosto. Miriam e Isabel viajaban de Palencia a Tavira y presenciaron la escena. «Hemos visto mucha Guardia Civil y hemos pensado en algo gordo», declaraban. En la gasolinera quienes paraban a repostar lo referían. «Imposible que nadie salga vivo de ahí, ni se reconoce el coche», decía un conductor. En el interior del restaurante los clientes también hablaban del estado en el que se encontraba el automóvil. «Dicen que está completamente arrugado», apuntaba Lourdes Cordero, una de las empleadas.

Precisamente, Ramón Villegas, trabajador de la estación de servicio, fue uno de los primeros en conocer la luctuosa noticia. Una joven llegó a la gasolinera alarmada ante lo que había visto y le transmitió una imagen algo confusa de lo que en realidad era un coche accidentado. «La chica me dijo que creía que era un accidente de helicóptero y le comenté que llamara al 112», explicó el empleado a HOY.

El pasado año fallecieron en accidentes de tráfico en las carreteras cacereñas 13 personas, la mitad que en 2017. En la 'operación salida' de este 1 de agosto, la provincia registró siete siniestros pero no hubo que lamentar víctimas mortales.

Bomberos del SEPEI en las tareas de excarcelación
Bomberos del SEPEI en las tareas de excarcelación / LORENZO CORDERO