El curso de ballet se cerró con las actuaciones de sus 40 alumnos

El salón de actos volvió a llenarse de público para ver los bailes representados por niños de diferentes edades

La mayoría de los alumnos eran niñas, a excepción de dos niños. L.C.G.
CLAUSURA

Las constantes miradas de complicidad con su profesora hicieron que cada movimiento se ejecutara tal y como se había ensayado. Anoche, el salón de actos de la Casa de Cultura volvió a llenarse de público. Esta vez la despedida fue del curso de ballet, llevado a cabo en la Universidad Popular, e integrado por unos 40 alumnos, en su mayoría niñas a excepción de dos niños.

Todos los participantes salieron al escenario ataviados para la ocasión, con sus maillot de igual color, tutús y manoletinas. Sus caras pintadas y adornos en el pelo resaltaron el colorido del ambiente festivo. El primer grupo en salir al escenario fue el de menor edad, y que componían los participantes de entre cuatro y cinco años. La espontaneidad de los alumnos durante la actuación culminó con aplausos reiterados de los padres, hermanos y abuelos que presenciaban el acto. "Lo hacen muy bien y sólo llevan en estas clases desde octubre", puntualizó una abuela que se instaló en primera fila para ver a sus dos nietas.

El segundo grupo fue el más numeroso. En esta ocasión, 21 niñas vestidas de color celeste y blanco sorprendieron con las actuaciones que habían aprendido en estos meses. Sus caras de felicidad lo decían todo. Ellas eran las protagonistas en ese momento articulando sus brazos, caderas y piernas al ritmo de la música. Por último se presentó a seis niñas y un niño, los de mayor edad, que sujetados a una barra y colocados en fila, demostraron sus habilidades con la danza.

Cada grupo actuó varias veces, ya que habían preparado numerosos temas para la clausura. Para finalizar todos los alumnos salieron al escenario bajo una misma representación. Pero antes se cambiaron de vestimenta y así volvieron a despertar la admiración de todos los allí presentes. En todo momento fueron guiados por su profesora, quien con reiterados gestos y movimientos les recordaba los pasos que debían seguir. Ni siquiera faltaron las improvisaciones de algunos de los participantes, y que como suele ocurrir provocaron las risas del público.

Tras más de una hora de espectáculo, los alumnos recibieron un diploma en el que se reconoció la labor desempeñada en esta práctica durante el pasado curso. La concejala de Cultura, Eva Núñez, resaltó la importancia de inculcar la amistad a través de este tipo de actividades. "Es muy importante que estrechen lazos de amistad mediante el juego que hacen, porque no sólo aprenden a bailar sino que comparten momentos juntos y comienzan a entablar relaciones entre ellos", dijo.