Calor y colorido en la festividad del Corpus

Una treintena de niños que han tomado la primera comunión recorrieron las calles de la localidad

Pese a las altas temperaturas los niños afrontaron el recorrido de más de una hora si ningún tipo de incidentes. L.C.G.
CELEBRACIÓN RELIGIOSA

Las calles se engalanaron ayer por la mañana para celebrar el día del Corpus Christi. Centenares de macetas, ramilletes de flores y plantas, además de numerosos mantones colgados de los balcones decoraron el paso de la procesión de los niños que este año han tomado la primera comunión.

La jornada tuvo como principal protagonista a un persistente sol que acompañó a los asistentes durante todo el recorrido. La procesión se inició poco antes de las once de la mañana desde la iglesia Nuestra Señora de la Asunción, donde previamente se ofició la misa. Continuó por la calle el Santo, Larga Alta y Larga Baja hasta llegar a la calle Santiago. Algo más de una hora después los niños regresaron a la iglesia.

Durante el recorrido la treintena de menores supieron apaciguar las altas temperaturas, las cuales hicieron acto de presencia desde primeras horas de la mañana. Se formaron dos filas, y se mantuvieron en ellas tal y como les habían indicado las catequistas. Mientras tanto, los padres estuvieron atentos a sus hijos en todo momento, proporcionándoles agua fresca cada vez que era necesario. Además hubo quienes abanicaron en numerosas ocasiones a sus hijos, aprovechando las paradas que se realizaron en los diferentes altares distribuidos en las calles.

Las niñas repartieron pétalos de flores a lo largo del recorrido. El coro de mayores de la iglesia acompañó con sus cantos, y los estandartes de algunas cofradías de la localidad encabezaron el desfile procesional. Los sacerdotes realizaron las bendiciones en los diferentes altares ubicados en las calles.

Tras la celebración del Corpus, los niños celebraron la festividad junto a sus familiares. Ayer volvieron a sentirse protagonistas vestidos con sus trajes de comunión, pese a que tuvieron que soportar el temido calor que caracteriza cada final de junio.