Sustraen de madrugada dinero, comida y bebida de un bar

Los ladrones entraron por la ventana de la cocina tras arrancar la verja

Este bar está regentado por una joven hace menos de un mes.
ROBO

La madrugada del pasado lunes al martes los ladrones entraron en el bar 'La taberna de Otto' y se llevaron un poco de todo: saquearon la máquina tragaperras de la que sustrajeron unos 70 euros, se llevaron tres botellas de alcohol y una caja repleta de hamburguesas, así como la caja registradora, que esa noche estaba cerrada con llave y optaron por llevársela junto al resto del botín.

Este local, que en la actualidad está regentado por una joven, no lleva abierto ni siquiera un mes y ya ha sufrido un robo. Al parecer los autores forzaron la verja de la ventana de la cocina, ubicada en la calle Barrionuevo Alto, por la que accedieron sin problemas al interior del bar en plena noche para cometer el asalto. "Creemos que la verja la arrancaron tirando con algún coche y salió intacta", dijo a este diario la propietaria, Yolanda Ávila.

Una vez dentro, los ladrones revolvieron la zona de la barra. "Cuando entré todo estaba tirado por el suelo y muy descolocado", apuntó. También la máquina tragaperras acabó rota tras ser forzada para sustraer el dinero.

El pasado lunes, día 27, Yolanda cerró el bar a las doce de la noche. "A las nueve y media de la mañana me llamó un vecino para decirme que creía que alguien había entrado en el bar", relató. Pero de madrugada nadie escuchó ni vio nada. Los hechos han sido denunciados a la Guardia Civil, quienes trabajan en la investigación de este suceso. "No me preocupa tanto lo que han robado como el susto que me llevé", resaltó la joven.

Ajeno a este suceso, cabe recordar el hurto en la casa de un anciano hace aproximadamente dos meses. Ocurrió también en la calle Barrionuevo. Dos personas extranjeras solicitaron al anciano usar el baño de su vivienda, a cuya petición no se opuso. Mientras que el propietario de la vivienda acompañó a uno de ellos hasta la puerta del aseo, la otra persona aprovechó para entrar en el dormitorio del anciano y sustraer una importante cantidad de dinero, que ni siquiera sus familiares pudieron cuantificar.