El pantano se encuentra al 95% de su capacidad

Desde el Servicio municipal piden que se haga un consumo responsable

El pasado mes de abril el pantano aún rebosaba agua. L.C.G.
BUENAS PREVISIONES

Tras un invierno lluvioso, los datos son óptimos para este verano. El Servicio Municipal de Agua de la localidad cifra en un 95% la capacidad del pantano. El pasado mes de abril el embalse rebosaba agua, y desde entonces hasta ahora se han gastado 0,45 metros aproximadamente. La altura del muro es de 10,5 metros. El pasado año por estas fechas había un 20% menos de agua embalsada.

No obstante, y pese a que los datos de cara a este verano son halagüeños se recomienda hacer un correcto consumo de este recurso. "Tenemos este agua almacenada porque este año ha sido muy lluvioso pero no sabemos cómo serán los años venideros, por lo que hay que controlar el consumo porque es un bien escaso y en el caso de Casar de Cáceres de difícil y costosa potabilización", explican desde este servicio municipal.

La capacidad del embalse es de 4,93 Hm3 según los datos de Confederación Hidrográfica del Tajo. Las previsiones destacan que si los ciudadanos realizan un consumo normalizado del agua el pantano podría disponer del 85% de su capacidad para iniciar el otoño.

En verano también es habitual el olor a "polvos de langostos" al abrir el grifo en los hogares. "El agua embalsada debido a los cambios de temperatura sufre un proceso de eutrofización, y esto provoca un aumento considerable de las algas en el embalse", apuntan.

Desde este servicio puntualizan que esto es debido a la reacción de las algas con el cloro que "da un olor a geosmina o como lo conocemos por la zona a polvo de langosto". Para reducir el olor se intenta minimizar el valor de cloro en la entrada de la ETAP (Estación Depuradora de Agua Potable), "pero tenemos que garantizar que el agua llega con cloro al consumidor en un valor superior a 0,2 mg/l e inferior a 1 mg/l". De esta forma explican que el olor se mitiga pero "no se elimina por completo". Se prevé que en una o dos semanas el olor desaparezca, al tiempo que lo hagan las algas del embalse.

El Servicio Municipal somete el agua diariamente a diversos controles analíticos, entre los que se supervisa el hierro, manganeso, aluminio, pH, cloro y color. Dos veces a la semana también se realizan análisis organolépticos, donde se observa el color, olor, sabor y turbidez.

La calidad del agua suministrada queda garantizada también por los análisis de control por un laboratorio acreditado una vez a la semana. Asimismo se emiten dos análisis completos cada año. De igual importancia son las inspecciones de Sanidad, dos al año, donde "se revisa todo el protocolo de autocontrol del abastecimiento de Casar de Cáceres, y es Sanidad quien en primera instancia certifica si el agua es o no es potable, pues todos los análisis realizados se envían a Sanidad desde donde se realiza controles propios en sus laboratorios", detallan.