Una gran tamborada llena las calles de gente y ritmos brasileros

El III Encuentro Internacional Santuka culmina hoy con una comida de hermandad

El recorrido se prolongó durante más de dos horas por las calles de la localidad. L.C.G.
MÚSICA

Una gran concentración de tambores se vivió anoche en Casar de Cáceres. Alrededor de un centenar de 'santukeros', procedentes de Brasil, Argentina y diferentes ciudades españolas protagonizaron un encuentro que nunca antes había tenido lugar en la localidad.

Se trata del III Encuentro Internacional Santuka "Alegría batería...para percusionistas y payasos del mundo", y que ha logrado acoger a cerca de 200 integrantes de diferentes compañías durante este fin de semana. Anoche, el grupo de amantes de la percusión y los ritmos brasileros se concentró en la plaza del Ayuntamiento. Allí fue el punto de encuentro y donde todos acudieron ataviados con camisas de diferentes colores, que los distinguían de los diferentes lugares de procedencia.

Antes de iniciar el pasacalle, que estaba previsto para las 21.30 horas, los integrantes de las diferentes agrupaciones inmortalizaron el momento con una foto de familia. El primer plano lo coparon las decenas de tambores y demás instrumentos que trajeron desde sus países y ciudades.

Minutos después, los participantes formaron filas en la puerta del Consistorio para dar comienzo al que sería la gran actuación del fin de semana. Decenas de vecinos esperaban impacientes los primeros toques de los tambores. Querían ver en primera persona el gran estruendo que las decenas de instrumentos propinaban al unísono. Antes de nada el grupo recordó porqué estaban ahí. "No debemos olvidar porqué estamos hoy aquí, una vez lo soñamos y hoy somos muchos los que estamos aquí", señaló uno de los organizadores del encuentro e integrante de la Compañía Santuka de Fuego, Javier López.

El pasacalles discurrió por la calle Larga, con dirección al Paseo de Extremadura. Continuaron el desfile por la Ronda de la Charca, desde siguieron a pie hasta el Centro de Ocio de la localidad. Decenas de curiosos salieron a sus balcones para presenciar este espectáculo. Otros no dudaron en incorporarse al pasacalles. Niños y mayores bailaron al ritmo de los tambores, y algunos confirmaron que "resulta imposible no hacerlo".

Los santukeros demostraron su habilidad con los instrumentos y los movimientos de su cuerpo, ya que durante más de dos horas hicieron disfrutar a quienes les acompañaron en el recorrido. También se dejó entrever en cada momento la complicidad del grupo durante la actuación.

Los organizadores de este encuentro resaltaron el "valor sentimental", ya que muchos de los integrantes volvieron a reencontrarse, al tiempo que les hace revivir con mayor intensidad su amor por la percusión. "Para próximos años surge la idea de llevar este espectáculo a cada uno de los lugares donde están los grupos Santuka, como son Argentina, Brasil, Las Palmas de Gran Canaria y Tenerife", apuntó Javier López. Pero por otro lado, pretenden que este encuentro mantenga su "carácter intimista".

Algunos de los integrantes del grupo son casareños. En 2009 se involucraron en la Compañía Santuka de fuego, instalada en la localidad de forma permanente. "En este grupo solemos estar unos 20 componentes fijos, aunque hay gente que viene y va durante el año", señaló López.

El encuentro continuó hasta altas horas de la madrugada con conciertos gratuitos en el Centro de Ocio. Los organizadores también pusieron a disposición del público una barra con comida y bebida, con el fin de recaudar fondos para financiar el encuentro. Tras la comida de hermandad, la mayoría de los grupos volverá a sus ciudades, aunque habrá quienes aún compartan sus experiencias con el grupo Santuka de fuego unos días más en la localidad.