Una veintena de jóvenes, con las manos en la masa

El taller de cocina contó con la colaboración de profesionales de la restauración

Los alumnos aprendieron diferentes recetas, rápidas y sencillas. L.C.G.
OCIO JUVENIL

Pasaron una tarde sumergidos entre decenas de ingredientes. El objetivo era aprender nuevas recetas y técnicas culinarias. Y para ello contaron con la ayuda de profesionales del sector de la restauración.

El taller de cocina es otra de las iniciativas promovidas por la Concejalía de Juventud para este verano. Una veintena de jóvenes, de entre 16 y 30 años, participaron ayer de esta actividad. Aunque muchos reconocieron su buen manejo en la cocina, consideran que este tipo de cursos ayuda a adquirir nuevos conocimientos a la hora de elaborar un plato. "Me encanta cocinar pero quiero aprender nuevas recetas para cambiar y no hacer siempre lo mismo", señaló una de las alumnas.

El aula taller del Centro para la convivencia y ciudadanía joven se convirtió en una improvisada cocina. No había fuego, por lo que los platos elaborados se centraron en sencillas y rápidas recetas, fáciles de realizar en escasos minutos. Entre ellos destacaron las ensaladas con lácteos, fruta y vegetales, además de salmorejo y atún marinado. "Son recetas muy sencillas con ingredientes que siempre solemos tener en casa", señalaron los cocineros del Restaurante Casa Claudio, que ejercieron de maestros y demostraron su ingenio en la elaboración de cada plato.

El Ayuntamiento aportó todos los ingredientes necesarios, mientras que los cocineros contribuyeron también con los utensilios indispensables para cocinar. Los participantes asistieron de forma gratuita a este taller, que según indicó la organización podría repetirse tras la gran aceptación obtenida. "La gente ha respondido bien a este taller y posiblemente más adelante lo hagamos introduciendo alguna placa de inducción", resaltó el monitor de la actividad, Jorge Caballero.

Los alumnos, con papel y bolígrafo en mano, recopilaron cada una de las recetas elaboradas, y que no dudarán repetir en casa. Además de fomentar la práctica culinaria mediante recetas creativas, los alumnos aprendieron hábitos de una cocina saludable. Y algo indispensable: comprobaron que tanto la sencillez como la rapidez van casadas en la cocina.