Asociacionismo por encima de todo

La IV Feria de Asociaciones, organizada por la Universidad Popular, congregó a catorce colectivos de la localidad

Jóvenes participantes en el taller llevado a cabo por la Asociación Cultural Perséfone. L.C.G.
IV FERIA DE ASOCIACIONES

Un total de catorce colectivos de la localidad no quisieron perderse ayer la oportunidad de participar en una jornada en la que ellos fueron los protagonistas. La IV Feria de Asociaciones logró ser un éxito porque congregó a centenares de personas en el Paseo de Extremadura.

A las doce del mediodía las asociaciones inauguraron esta feria de muestras, en la que muchos de los colectivos repetían experiencia. Sin embargo, la Asociación Ecuestre Virgen del Prado lo hizo por primera vez. Este grupo, de reciente creación, está integrado a día de hoy por 56 amantes del mundo equino. En su primera muestra exhibieron numerosos artículos, entre ellos, un carro de más de setenta años que han restaurado para su disfrute.

A este encuentro asistió un año más la asociación de discapacitados Adiscasar, quienes aprovecharon para vender todos los trabajos realizados a lo largo del año. El colectivo ecologista Gaia mostró la información que, mes a mes, dirige para concienciar a los ciudadanos. También prestó especial atención al reciclaje, por lo que mostró a los casareños dónde depositar un móvil que ya está en desuso.

Las Amas de Casa presentaron también al público los objetos decorativos que elaboran en sus ratos de ocio, y tampoco dejaron atrás los bizcochos caseros que repartieron entre los asistentes. La Asociación la Portá Blanca centró esta jornada con un 'No' rotundo a la violencia de género. Así, invitaron a plasmar a los visitantes con una frase su pensamiento sobre un tema que desgraciadamente ocupa a diario las portadas de los diferentes medios de comunicación.

La Asociación de Padres y Madres de Alumnos, que representa ya a 56 familias de la localidad, estuvo presente con el fin de conseguir nuevos asociados, al mismo tiempo que informó de la actividad llevada a cabo este año con el 'banco de libros', de la que se pueden beneficiar los alumnos de este colectivo.

La asociación Amigos del Pueblo saharaui mostró las alfombras, pañuelos y demás telas que los niños traen hasta la localidad en verano. De esta forma los directivos pretenden acercar a los casareños a un colectivo que realiza una importante labor en la época estival. "Hoy hemos conseguido inscribir a algunos socios más", apuntaron desde la directiva.

La agrupación Antarttica sacó a la calle diferentes instrumentos que pudieron tocar los interesados. Baterías y guitarras fueron las protagonistas de una jornada en la que la música no podía faltar. Igualmente pusieron a la venta discos y demás artículos del propio grupo de rock. "Queremos que la gente toque los instrumentos y se impliquen con la música si les gusta", señalaron sus componentes. El grupo Santuka de fuego también implicó a los jóvenes en los ritmos y movimientos que crean su propio estilo.

Tampoco faltaron los aficionados casareños al mundo de las motos, ni la asociación 'El mosquetón', cuyos integrantes improvisaron una pasarela aérea en la plaza de Las Palmeras. La Asociación Cultural Perséfone destacó también en esta jornada con una representación teatral, y su implicación entre el público asistente durante la celebración de esta feria.

La charanga local también puso el ritmo a un día de diversión, en el que el buen tiempo echó a la gente a la calle. El maestro Caramelo y sus músicos invisibles deleitaron también con numerosos temas.

En esta feria el Ayuntamiento repartió ponche y paella para los asistentes. Todos los ingredientes para pasarlo bien estaban en el Paseo de Extremadura, y allí los casareños disfrutaron una vez más de un día festivo en el que primó el asociacionismo por encima de todo lo demás.