Un centenar de personas rinde homenaje a los ocho casareños fusilados hace 75 años

El próximo año, el acto se repetirá en el mes de enero

Los asistentes han lanzado claveles rojos a la charca tras finalizar el acto. L.C.G.
ACTO DE MEMORIA HISTÓRICA

Sobre el monumento del reloj de la charca, ocho rosas rojas y ocho velas encendidas. Cada una de ellas, en recuerdo de los ocho casareños fusilados durante la Guerra Civil por la dictadura franquista. La memoria histórica ha vuelto a ser la protagonista de este 21 de enero.

Alrededor de un centenar de familiares, amigos, militantes y simpatizantes del Partido Socialista local han estado presentes en el homenaje, que por tercer año consecutivo, se rinde a los paisanos que injustamente fueron asesinados entre septiembre de 1936 y enero de 1937.

Aunque será mañana día 22, cuando se cumpla el 75 aniversario de la muerte de cinco de los casareños, hoy, la Agrupación Socialista Local ha querido tener más presente el recuerdo de quienes formaron parte de la izquierda de aquel momento.

Ese 22 de enero de 1937 Daniel Pacheco Carrero, alcalde del municipio, contaba con 48 años de edad. Sus compañeros Pedro Sinforiano Bravo Carrero e Isaac Lino Campón Carretero, ambos de 32 años, ejercían como guardias municipales. Andrés Ordiales Barrantes presidente de la Casa del Pueblo tenía 30 años. Benjamín Pedro Caro Molano, con 22 años, era el más joven del grupo, y desempeñaba su trabajo de jornalero. Los cinco fueron asesinados y enterrados en una fosa común en el cementerio de Cáceres. Sus restos, a día de hoy, siguen sin identificar.

Pero no sólo ellos han sido recordados hoy. También quedan en la memoria de los casareños Mateos Ordiales Galeano, Nicolás Pacheco Maya y Teodoro Barrantes Barrantes. Los tres eran jornaleros y fueron asesinados junto a los Riveros del Tajo en septiembre de 1936. Sus cuerpos también están en paradero desconocido. Todos compartían los mismos ideales.

Este acto ha sido inaugurado por el Secretario General de la Agrupación Socialista Local, Rafael Pacheco, quien ha apostillado que "fueron asesinados sin haber hecho absolutamente nada, sin haber cometido ningún delito, sino todo lo contrario, por haber defendido lo que fue en su día el régimen vigente". En este sentido, Pacheco hizo alusión a la Ley de la Memoria Histórica puesta en marcha con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Debemos trabajar e insistir para aclarar todo lo que pasó sin mirar al pasado, sino al futuro porque el futuro no debe estar sustentado en mentiras", aclara.

No sólo los políticos han tenido la palabra en este acto. También han tenido oportunidad de expresar sus sentimientos familiares de las víctimas. "Sobrevivió la primera vez cuando le dispararon y lo tiraron al río, pero después al saber que estaba vivo le mataron", ha expresado Soledad Tovar, familiar de Teodoro Barrantes, quien ha asegurado que era un hombre noble, al igual que todos los demás. Toda su familia conoce las venganzas posteriores contra la mujer de Teodoro. "Le cortaron el pelo y la paseaban delante de la gente, fue una represalia muy dura de quienes nunca votaron por imposición de un alcalde franquista", lamenta.

El casareño Alberto Barrado también hizo mención a su padre, Ángel Barrado Tejeda, asesinado en aquella época. "Quiero enterrar y honrar a mi padre porque cuando lo fusilaron mi madre nos sumergió en el seno de la iglesia, nos llevó a la Falange y siendo niño me dicen que a mi padre lo mataron por robar y por tener ideas avanzadas. Como niño que era pensaba que qué clase de bicho era mi padre. Era un conflicto emocional porque pensaba que estos que bien me trataban tuvieron que matar a mi padre, un rojo nacional, y todo esto me hizo crecer con un frío distanciamiento emocional hasta que llegó el día que se despejaron dudas de mi cabeza y me enteré de todo lo que pasó, y fue cuando toda mi vida cambió. Desde ese día que reorganizo mis pensamientos y mis ideas reivindico el nombre de mis padres", señala.

Tras la lectura dramatizada a cargo de dos integrantes de la compañía Karlik, el alcalde Florencio Rincón, ha cerrado este acto insistiendo en que "es un acto para recuperar la memoria de quienes defendieron sus ideas, que siguen estando vivas, porque las ideas no se entierran, y tampoco se entierran las memorias".

Además de a los casareños fusilados se ha recordado a sus mujeres que fueron "brutalmente humilladas con sus famosos cortes de pelo y paseos por las calles", ha sentenciado. Así, Rincón ha finalizado su intervención aclarando que "trabajaremos sin descanso por los mismos valores por los que ellos trabajaron".

Este acto ha finalizado con la entrega de claveles rojos a cada uno de los asistentes, quienes posteriormente los han lanzado a la charca del municipio en recuerdo de las víctimas.