Un pasito más para la salvación

La A.D.Casar consigue tres puntos más frente al C.D.Diocesano

REGIONAL PREFERENTE

Alineación A.D. Casar de Cáceres: Yiyi, Sergio, Pablo, Marabá, Buble, Tato, Millán, Fran(Juanqui), Oliver, Tapia (Fran) y Maya.

Goles: Maya (1-0, min. 43), Juanqui(2-0, min. 65) y Manuel Sánchez (2-1, min.75).

Una nueva victoria la conseguida por la A.D. Casar de Cáceres de Regional Preferente frente al C.D. Diocesano en la tarde del pasado domingo, después de lograr en las dos últimas jornadas tan sólo un empate, escaso bagaje a tenor de los méritos del equipo para lograr el objetivo tan ansiado como es la permanencia en la categoría.

Tres puntos muy importantes, no sólo por la identidad del rival que sigue con altas expectativas de alcanzar los puestos de ascenso, sino también porque nos alejan de nuevo de los últimos clasificados.

La primera parte del partido fue muy disputada, con el equipo local presionando en el campo rival y con escasas ocasiones de gol para ambos equipos. Dos llegadas de peligro tuvo el Diocesano, donde sus delanteros no estuvieron acertados de cara a portería. Sin embargo, cuando más dominio y control del juego ofrecían llegó la ocasión más clara para los casareños con un golpeo de bolea al larguero a cargo de Malla tras varios rechaces dentro del área, ocasión que hubiera cambiado el signo del partido. Sin ser uno de los mejores partidos de nuestro equipo, debido a la dificultad del rival, llegó el primer gol a falta de dos minutos para el final tras una gran jugada de Oliver cuyo centro lo cabecea Malla al fondo de la red.

Tras la reanudación, el equipo local replegó sus líneas, se limitó a estar ordenados y en una de las varias contras que protagonizó, Juanqui consiguió el segundo gol de la tarde al rematar a puerta vacía la asistencia de Oliver tras una increíble jugada personal que arrancó desde su propio campo, quizás uno de los mejores goles de la temporada.

Cuando el partido se presentaba cómodo para los casareños, un golazo de Manuel Sánchez, que acababa de incorporarse al terreno de juego, hizo que la ansiedad se apoderase de los nuestros, máxime tras la expulsión inmerecida de Millán a falta de 10 minutos por considerar el colegiado que una zancadilla fuera agresión. A partir de esos momentos, el partido se convirtió en un monólogo visitante, con dominio claro del juego y con múltiples saques de banda y esquina que hizo que defender el resultado se complicara aún más con la segunda amarilla de Tato y quedar al equipo con nueve jugadores.

Celebrada victoria tras el pitido final por parte de los jugadores, conscientes del gran paso dado de cara a afrontar el último tercio de competición.