'Sopa de caracol' gana el primer premio de un Carnaval que consigue radiar año tras año

'La tribu tunga munga' gana el segundo, y el grupo de las lavadoras el tercero

Los caracoles fueron aplaudidos con su puesta en escena. L.C.G.
CARNAVAL 2012

Al ritmo de sopa de caracol, los ganadores del primer premio del Carnaval 2012 subieron al escenario. Habían sido uno de los grupos más vitoreados durante el desfile, y al final, consiguieron hacerse con máximo de los premios, dotado con 450 euros. 'Sopa de caracol' acaparó todas las miradas con su puesta en escena, justo cuando los caracoles se arrastraban por las calles durante el recorrido.

Igual de impactante fue 'La tribu tunga munga', que se hizo con el segundo premio. Los integrantes de la peña 'El viaje' participaron por noveno año consecutivo en esta fiesta carnavalera. Tras ganar el pasado año, recogieron, esta vez, 350 euros. Destacaron, además de por su original vestimenta, por las antorchas que les acompañaban durante la coreografía.

El tercer premio fue para el grupo de lavadoras. La peña 'Los bellotos' aportó una idea original a esta edición carnavalera, y logró ubicarse entre los primeros premios (250 euros). Tras ellos, los integrantes del Carnaval Primaveral, cosecharon los 150 euros, con la gran cantidad de flores que les rodeaban sumergidos en una maceta.

El premio especial Carnaval 2012 recayó en la comparsa de 'Con plumas y a lo loco' quienes aportaron una gran cantidad de colorido y movimiento durante el desfile. Se hicieron con 100 euros. La comparsa infantil ganadora fue la de 'Submarinismo con dímelo tú', representando a un grupo numeroso de pulpos andantes, que podrá disfrutar de otros 100 euros.

Una de las estrellas de la noche fue 'Twister show', un robot futurista, realizado con luces de Led, y que ofreció un gran espectáculo, tanto en el trayecto del pasacalle como durante la fiesta en la carpa municipal. Se llevó al bolsillo 50 euros y la ovación de todos los presentes.

El jurado, ajeno a la localidad, fue el encargado de valorar, entre otras cosas, la originalidad, la puesta en escena y la coreografía de los participantes. La edil de Cultura, Eva Núñez, resaltó durante la entrega de premios que "las puntuaciones han estado muy igualadas y hay unos que ganan y otros que se quedan a las puertas, pero esto es así".

En el pasacalle participaron 30 comparsas, un número muy inferior al del pasado año cuando se registró una participación de más de medio centenar de grupos. Aunque hay quienes apuntan a que la crisis ha podido afectar al Carnaval, lo cierto es que los propios grupos que este año no desfilaban aclaraban que se debía más bien a falta de tiempo para elaborar los trajes, o a la escasa coordinación entre los grupos de amigos.

De hecho, casi la totalidad de las personas que acudieron a la caseta lo hicieron ataviados con sus mejores galas carnavaleras, y numerosas peñas han cambiado, en esta ocasión, lo artesanal por los trajes adquiridos en tiendas. En el desfile había de todo, aunque la mayoría habían sido elaborados por los participantes y, en algunos casos, con la ayuda de sus familiares. Desde la organización apuntaron que aunque el número de grupos ha descendido "la calidad de los trajes se mantiene y cada vez la gente lo hace mejor".

La temática como siempre fue larga y tendida. El desfile lo abrió un grupo de juveniles jugadores de fútbol americano. No faltaron los payasos, los guerreros o trajes de época.  Tampoco un gran grupo de colegiales del curso escolar 1949-1950, que provocaron la admiración de muchos de los asistentes. Los personajes de Mario Bross, las botellas de coca cola, o los coches chocones fueron otros de los motivos carnavaleros. Este año no se contó con la presencia de ningún grupo procedente de otra localidad. El desfile lo cerró una pareja histórica de la literatura. Eran Don Quijote y Sancho Panza, a lomos de un caballo y un burro.

Ya en la caseta la fiesta continuó al ritmo de la música ofrecida por la empresa local Prosoni. La carpa instalada, de unos 400 metros cuadrados, se quedó pequeña. Muchos de los grupos tuvieron que quedarse fuera, ya que no cogía ni un alfiler. Incluso de jóvenes procedentes de otros municipios, y de Cáceres.

En el escenario los jóvenes echaban bailes, pese a que desde la empresa de sonido indicaba que por seguridad debían bajarse del escenario. En la barra que regentaba el bar 'La Ronda' se servían copas anticrisis, a tres euros, y los refrescos, a tan sólo un euro. Pese a estos precios los jóvenes arrancaron la noche haciendo botellón, tanto dentro como fuera de la carpa.

La parte negativa de las fiestas vuelve a ser el gran volumen de basura que queda almacenada en la zona del ferial y las barriadas aledañas. Los vecinos se quejan, sobre todo, porque la falta de servicios públicos o la comodidad de los propios ciudadanos provocan la acumulación de desechos indeseados en las calles próximas a la plaza del ferial.  

Pero si de hacer un resumen se trata, el Carnaval se consolida como una gran fiesta de interés para los casareños, que cada vez se implican más en esta tradición que hace pocos años volvió a reactivarse y pretenden seguir manteniendo año tras año.