Los bujacos se dan el sí quiero

Los invitados a la boda lo celebraron con ponche y dulces

Boda gitana entre Melodyn y Obrayan. L.C.G.
La boda de los bujacos se desarrolló como manda la tradición. El domingo de Carnaval los muñecos más populares de la localidad se visten para vivir el día más bonito de sus vidas. Esta vez, la boda ha traído novedades hasta Casar de Cáceres. Se ha hecho al estilo gitano. El novio, Obrayan, la novia, Melodyn. Con estos nombres los ganadores del desfile de comparsas del pasado año, la peña El viaje, han querido homenajear a estos personajes del Carnaval.

La historia este año ha dado que hablar, entre otros motivos por las disputas entre ambas familias gitanas, quienes en un principio no querían que sus hijos se casaran. El caso es que los padres de Obrayan, de familia adinerada, se oponían a que su futura esposa se aprovechara de sus bienes. Los padres de Melodyn alegaban que eran una familia humilde, pero honrado y muy buena gente. Tras el tira y afloja de la pedida de mano, los padres y padrinos dieron el visto bueno.

Así, el acontecimiento se celebró en la plaza del Ayuntamiento, ante la presencia de decenas de vecinos. En el casamiento estuvieron presentes, tanto el sacerdote como los familiares de los novios, así como sus dos padrinos y madrinas. El acto fue sencillo, se entregaron los anillos, y como manda el ritual gitano a la novia le practicaron la prueba del pañuelo.

Al final como ocurre en todos los cuentos, la felicidad se sobrepuso a todo lo demás. Los invitados fueron invitados a ponche y dulces, donado por el Ayuntamiento de la localidad. El próximo año los ganadores del desfile de comparsas de esta edición serán los encargados de la organización de esta boda, que sigue siendo la más popular de las conocidas en el municipio, y por la que niños y mayores siguen mostrando especial interés.