Tres educadoras del centro infantil 'Zarapico' serán despedidas por falta de ayudas

Desde enero las nóminas se pagan con fondos de las arcas municipales, porque el convenio de la Junta aún no se ha firmado

El número de usuarios de este centro infantil desciende en un 24% este curso. L.C.G.

La actual situación de crisis económica parece no dar tregua. Esta vez los recortes y la escasez de fondos obligan al Ayuntamiento a despedir a tres educadoras del Centro Infantil Zarapico, según indican, como consecuencia del déficit generado desde principios de año.

Esta decisión se dio a conocer, ayer, durante la celebración del Consejo Escolar, en el que participaron representantes de padres y madres, las educadoras del centro, el alcalde como presidente del Consejo, un representante del segundo ciclo de Infantil del colegio público León Leal Ramos, la concejala de Educación, y un representante de cada partido político.

Las ayudas de la Junta de Extremadura, de quien depende este centro pese a estar bajo gestión municipal, no han llegado. Del convenio, que el pasado año se firmó con una aportación de 95.000 euros, tampoco hay noticias por el momento. Y señalan, que con este retraso, la situación se hace insostenible. "Se ha registrado una disminución del 24% de niños que asisten al centro, el año pasado eran 84 y ahora son 66, y no es por la reducción del índice de natalidad, sino por las circunstancias socioeconómicas porque las familias priorizan en los gastos", explica el alcalde Florencio Rincón.

Sin embargo, hasta ahora se ha mantenido el mismo número de educadoras contratadas. "Hay menos ingresos y el convenio con la Junta no sabemos cuándo se firmará ni qué cantidad nos van a dar", argumenta. Recuerdan, como ya habían anunciado semanas atrás, que ante esta situación las nóminas de todas las trabajadoras del centro se pagan de las arcas municipales.

Desde el Consistorio matizan que pese a estudiar las diferentes soluciones a este asunto al final el resultado pasa por el despido. Pero insisten en que en una reunión mantenida con las educadoras se propusieron dos alternativas. Una de ellas era la del despido, la otra, la de reducir la jornada para evitarlo. "En el principio de acuerdo tras presentarles el problema las trabajadoras aceptaron esa reducción de jornada en las que siete de ellas trabajarían una hora menos cada día, y las otras dos, se verían afectadas con dos horas menos, pero al final nos comunicaron que preferían la vía del despido", puntualiza Rincón.

Si bien es cierto que la preocupación de los padres se centra en la calidad educativa, desde el Consistorio señalan que "no se verá afectada, y será la Junta quien controle que la ratio de educadoras por cada grupo de niños se cumple como está establecido".

El gasto de personal en este centro asciende a unos 170.000 euros. A eso hay que sumar los cerca de 26.000 euros correspondientes a mantenimiento, y los casi 9.000 de suministro de luz, agua y calefacción. La tasa que las familias pagan, al año, asciende hasta 57.780 euros. Desde el Consistorio sostienen que, sin contar con las ayudas que no llegan, el centro incurriría en un déficit de unos 146.000 euros finalizado el 2012.

Y aclaran que, de recibir ayudas inferiores a 120.000 euros de la Junta de Extremadura, las cuentas no cuadrarían, y la diferencia entre gastos e ingresos se pagaría con fondos municipales. Por ello, y pese a que la decisión está tomada, se comprometen a continuar las conversaciones con la Consejería de Educación para insistir sobre la problemática y que atiendan con una mayor cuantía a este centro. "Si nos llega la cantidad que necesitamos se volverían a formalizar los contratos sin ningún problema, pero quien tiene competencia es la Junta y hemos tenido que tomar una solución provisional hasta saber qué fondos nos llegarán", indican.

Del mismo modo descartan la posibilidad de aumentar la tasa que pagan las familias, ya que apuntan que "de media ascendería unos 70 euros y la familia que más paga son 148 euros y la que menos 26 euros".

Sobre los rumores que se ciernen sobre si el centro adeuda nóminas o los seguros sociales, el Ayuntamiento asegura que "ni el centro se va a cerrar, ni debe nada, ni se va a privatizar". Así, la concejala de Educación, Soledad Tovar, insiste en que "no se lance a la calle demagogia con este tema, porque no es una cuestión política sino económica".

Al margen de esta problemática, desde el Ayuntamiento también recuerdan que nada se sabe de qué pasará con el edificio de Infantil del colegio público, del que se desplomó una bovedilla en una de las aulas. "Los operarios del Ayuntamiento sacaron todo el mobiliario de allí y a día de hoy la Junta no nos ha informado sobre que solución se va a dar a eso y 140 niños siguen reubicados en aulas que no están adaptadas para ellos", sentencian.