El robo de sistemas de goteo causa grandes pérdidas de agua a la localidad

Los robos de goteos se llevan a cabo en diferentes zonas de la localidad. L.C.G.
CIUDADANÍA

Los responsables del área de jardines del Ayuntamiento están en alerta. La costumbre de algunos vecinos del municipio de apropiarse de los sistemas de goteo instalados en los árboles de diferentes parques mantiene en jaque a los trabajadores. Ahora su principal preocupación es evitar que se derroche una gran cantidad de agua de forma innecesaria.

Estos aparatos que dispersan el agua, y que cuestan pocos céntimos, son los causantes de esta situación. Las zonas afectadas abarcan prácticamente a toda la localidad, desde la barriada de Las Eras, pasando por el Paseo de Extremadura, el parque de la charca, el Cerro de la Trinidad y el Egido de Abajo.

"Pedimos que por favor no cojan los goteos, que apenas tienen valor, que si alguien los necesita y tiene necesidad porque no los puede comprar, el Ayuntamiento se los daría, pero si los arrancan hacen un daño terrible porque se derrocha mucha agua", señalan desde esta área.

En sólo una semana han logrado sustraerse 154 goteos. Esto también conlleva que los trabajadores no puedan desarrollar su trabajo diario de la mejor forma posible, ya que dedican mucho tiempo a vigilar dónde han desaparecido para reponerlos.

En esta época el sistema de riego está programado un día sí y otro no. De hecho, al eliminarse el goteo, el agua sale a presión durante el tiempo que se mantiene activo, lo que provoca una pérdida de entre 40 y 50 litros, cada hora, y por cada árbol.

El pasado año desaparecieron 362 goteos. "Da pena que seamos el pueblo con mayor número de árboles y que la gente haga este tipo de destrozos", apuntan desde Jardines.

Su preocupación va más allá. Aseguran que hay quienes son capaces de retirar plantas del Paseo de Extremadura, cuando es algo que es para uso y disfrute de todo el pueblo. Por este motivo, piden a los vecinos que estén provocando esta situación que cualquier elemento ajeno a su propiedad acabe en manos que no deben.