Centenares de personas asisten a la romería del Lunes de Pascua

Los devotos pujaron 480 euros para entrar a la Virgen del Prado en su ermita

Numerosos devotos portaron a la imagen durante el recorrido. L.C.G.
FESTIVIDAD LOCAL

La predicción meteorológica, esta vez, no falló. El sol estuvo presente durante todo el día, y lo hizo acompañado de una óptima temperatura para estar al aire libre. Este hecho propició que, ayer, la romería de la Virgen del Prado estuviera repleta de gente.

Los casareños lo comentaban: "hay más gente que en otras ocasiones". De una forma coloquial, se podría decir que el recinto del prado estuvo hasta la bandera. Desde primeras horas de la mañana ya habían acampado los grupos de familiares y amigos. Y a la una del mediodía resultaba complicado coger una sombra bajo una encina.

Pero no sólo la multitud de asistentes causó expectación. El escenario religioso, que desde la Hermandad de la Virgen del Prado, improvisaron aprovechando el buen tiempo gustó a todos los fieles. Hacía mucho tiempo, desde la junta directiva señalan que hace más de una década, que esta celebración no se hacía en plena calle. Justo delante de la ermita se instalaron los bancos, y la mesa del altar desde donde se ofició la misa. Presidiendo el escenario se encontraba la patrona casareña.

A la una del mediodía se inició este acto al que asistieron decenas de personas, pese al persistente sol. La misa de romería estuvo presidida por el casareño Santiago Núñez, sacerdote de Malpartida de Cáceres. Le acompañaron en esta celebración los párrocos de la localidad.

Junto a la imagen tomaron asiento los nuevos mayordomos de la Hermandad, Clarencio Cebrián y Josefina Andrada, quienes ostentarán este cargo durante un año. Al otro lado, los matrimonios integrantes de la junta directiva. Muy próximos a ellos, el coro de la iglesia, quien intervino con numerosas canciones a lo largo del encuentro. Antes de finalizar el acto el sacerdote, Ceferino de las Heras, señaló que "ha sido un acierto celebrar la misa en la calle". Los presentes también mostraron su satisfacción ante este hecho.

Con el canto de La Salve culminó la misa, tras la cual se llevó a cabo la procesión de la Virgen por las proximidades de la ermita. La primera en procesionar fue la imagen de El Niño, portada como ya es habitual, por los más pequeños. Seguidamente, mujeres y hombres cargaron con la patrona de la localidad. Fue un recorrido corto, y numerosas personas pudieron sentir a la Virgen de cerca al cargar con ella.

Este año el recorrido se realizó por camino de tierra. Primero se desfiló por la carretera, pero el regreso se hizo por el medio del campo. La Virgen estuvo arropada por decenas de devotos que disfrutaron del recorrido. Ya en la puerta de la ermita la Hermandad anunció la puja de los banzos para entrar a la Virgen. En total se ofrecieron 480 euros por los doce banzos de la imagen. La subasta máxima fue de 55 euros, aunque el resto de donaciones superaron los 25 euros.

Finalmente, la Virgen entró en su casa y tomó posesión del lugar que ocupa en cada día festivo, delante del altar. Allí permaneció, rodeada de flores durante todo el día, y muchos fieles aprovecharon para acercarse a besar su manto o dar una limosna. Este año también se ha podido ver la restauración de unas toallas hechas de bolillos, propiedad de la Virgen, que la casareña Pilar Barra ha conseguido que se vuelvan a lucir, ya que se encontraban en un gran estado de deterioro.

El resto del día fue tranquilo. Se contó con mayor número de atracciones infantiles y puestos ambulantes. Sin embargo, sólo ocupó lugar en la romería un bar. Quizás el hecho de que la gente se muestra poco receptiva a costearse las bebidas en las casetas de romería haya provocado la menor presencia, en las últimas ocasiones, de este tipo de negocios romeros. De hecho, aún se mantiene viva la tradición de hacer el camino, aunque no con tantos seguidores como años atrás.

En este encuentro, y pese a que algunos jinetes disfrutaron de la fiesta del Día de la Luz en la localidad vecina de Arroyo de la Luz, la romería contó con la presencia de algunas calesas y caballos.