Piden una solución a la invasión de pájaros en el Paseo de Extremadura

El Ayuntamiento ha solicitado de nuevo permisos a Medio Ambiente para poder actuar

Los excrementos de los pájaros propician mal olor y los vecinos se quejan de esta situación. L.C.G.

Casar de Cáceres destaca por sus paseos y jardines, sus esbeltos árboles que brindan lujosas zonas sombrías, rodeadas de innumerables bancos que, a priori, tendría que ser el mayor gozo para sus paisanos. Sin embargo, la plaga de pájaros que invade el Paseo de Extremadura y sus zonas aledañas amenazan el bienestar de los vecinos, y causan crispación entre los transeúntes a los que les gusta refugiarse, de día y de noche, en su paseo de toda la vida.

Desde hace algunos años se ha incrementado de manera considerable la presencia de estas aves, principalmente abundan los tordos y gorriatos, hasta tal punto que, según aseguran los casareños, la situación se vuelve "insostenible y lamentable". No entienden cómo miles de pájaros pueden apoderarse de las decenas de árboles, y no haya una solución para atajar esta situación lo antes posible. "Tenemos el paseo más bonito y es una pena que no podamos disfrutarlo", apuntan quienes transitan por la zona. Las quejas son numerosas, ya que cuando llega el verano el problema se agudiza.

Como consecuencia tienen que sufrir la peste que proporcionan los excrementos de los pájaros, pese a que el servicio de limpieza presta especial atención a mantener bien limpia esta zona. A ello se suma la intranquilidad de pasear sin saber si se desprenderá desde las alturas un 'regalo inesperado' sobre la ropa de quienes pasean plácidamente. "Es raro el día que paso por aquí sin que me caguen encima", se explaya claramente otra viandante.

Hace un par de años la Junta de Extremadura concedió los permisos para que un grupo de casareños eliminara con sus escopetas pajareras la presencia de los pájaros. Ahí comenzó un conflicto entre quienes querían erradicar este problema y quienes lo consideraban una aberración. "Llegamos a eliminar unos 9.000 pájaros, sabemos que por mucho que se haga nunca se va a desinfectar del todo porque siempre los ha habido, pero nunca tantos como ahora", explican algunos de los implicados. Finalmente, la confrontación sobre la forma de proceder hizo que se denegaran los permisos, provocando que asociaciones ecologistas terminaran denunciando al Ayuntamiento. Desde entonces todo está paralizado y poco se ha hecho para mejorar este escenario.

A día de hoy, el Cosistorio reconoce que se trata de un problema "muy serio", por lo que tiene solicitado nuevos permisos a la Dirección General de Medio Ambiente para hacer desaparecer estas aves de la zona. De momento no tienen vía libre, y siguen a la espera de las concesiones necesarias. "Hemos usado ultrasonidos, redes chinas, cetreros, cañones de sonido pero nada ha funcionado", asegura el alcalde, Florencio Rincón. Creen que el método más efectivo sería el uso de escopetas, pero en ciudades como Badajoz la solución que tomó fue escamochar los árboles del parque de San Francisco en el año 2009, una medida que no quiere adoptar el Ayuntamiento casareño.

Este problema afecta también a las terrazas de los bares que se ubican en el Paseo, quienes comprueban como a sus clientes la presencia de los pájaros no les transmite sosiego. "Hace años había más siembra y los pájaros se repartían, ahora hay pocas cosechas y todos se vienen a estas zonas", argumentan algunos vecinos, que aseguran que quienes tienen huerto también se ven fuertemente amenazados por estas aves.

Para muchos vecinos la solución pasa por algo tan sencillo como espantarlos con petardos y cohetes. Un hábito que se ha podido ver o escuchar en algunas ocasiones y que es secundado por quienes no aguantan más esta situación. "Es antihigiénico pasear por esta zona, si esto sigue así lo único que puede pasar es que las plagas de pájaros traigan enfermedades", cuentan.

Hay quienes recuerdan cómo hace algunas décadas hacían uso del tirachinas para cazar esos pajarillos, que bien se llevaban a casa o bien vendían a los bares por pocas pesetas. "En los bares siempre había raciones de pájaros fritos y en casa mucha gente los comía", apuntan. Sobre este asunto el Ayuntamiento deja claro que los animales que se eliminaron hace dos años fueron entregados al Centro de Recuperación de Sierra de Fuentes, y otros muchos llevados al quemadero municipal.

Las bandadas de pájaros afectan más en unas zonas que en otras. Se trata de un problema que se expande a buen ritmo y que se propaga ya en diferentes zonas del municipio. "Es incontrolable, hay que hacer algo para evitar que este problema vaya a más", claman los vecinos. La tranquilidad de este paseo, en el que podían reunirse familias y amigos ha perdido transeúntes. Muchos se alejan de esta zona para evadirse de un problema que, hoy día, mantiene en jaque a todo el pueblo.