Los pescadores arroyanos se llevan las carpas de la charca a su pantano

Unas 400 capturas de carpa común se contabilizaron tras el trasmallo

Pescadores arroyanos junto a las carpas retiradas del estanque. L.C.G.

Las primeras labores de trasmallo desde que se comenzó con el vaciado de la charca comenzaron ayer. La Sociedad de Pescadores de Arroyo de la Luz se encargó de la retirada de alrededor de 400 carpas comunes, de gran tamaño, y que fueron trasladadas hasta el pantano de Molano de la localidad vecina.

Durante toda la mañana, los socios arroyanos se centraron en la captura de las carpas. Para los casareños su labor ha sido fundamental porque contribuyen con la retirada de esta especie que ha infectado la charca, provocando la desaparición de la tenca.

Por su parte, para los pescadores arroyanos supone una oportunidad, ya que de esta forma pueden repoblar su pantano. "Hemos perdido más de un centenar de socios porque apenas había pesca", apuntaron desde la Sociedad arroyana. En este municipio hay una gran afición por la pesca de la carpa, y se organizan varios concursos al año. El traslado se hizo a mediodía, en una bañera transportada por un camión, que directamente depositó las capturas en las aguas arroyanas.

"Entre todas las carpas sólo se han cogido dos tencas", confirmaron los pescadores casareños.

A estas alturas, las carpas se han apoderado de este embalse, y los aficionados locales se centran en el secado de la charca lo antes posible. Para ello cuentan con la ayuda de dos motores que bombean el agua y la expulsan del estanque. "Uno de los motores lo hemos alquilado y vierte entre 6.000 y 7.000 litros de agua por minuto", señalaron desde la directiva casareña. El nivel del agua se ha visto reducido de forma considerable en los últimos días. "Volveremos a trasmallar cuando esté un poco más vacía", indican.

El problema añadido es la gran cantidad de cieno que se acumula en el estanque, lo que dificulta la pesca con trasmallo.