Una plaga de termitas ataca el retablo de San Bartolomé

La imagen del Santo ya está en el taller para su restauración

Las termitas y la carcoma han dañado de forma considerable el retablo de la ermita de San Bartolomé. Esta plaga también ha afectado a las tablas traseras del retablo, así como al zócalo que rodea la ermita, lo que ha puesto en peligro los bancos y las imágenes.

Desde la parroquia han asegurado que el conjunto decorativo del altar de este templo será difícil de restaurar, aunque se intentará rescatar la antigua hornacina. La imagen de San Bartolomé, también dañada por las termitas, será restaurada en Cáceres por las mismas personas que lo hicieron a la Virgen del Prado y a otras imágenes del pueblo.

"El retablo es una composición de trozos que quitó Juan Paniagua de la parroquia y se puso en la ermita a finales de los años 90, y es una herencia del pueblo que debemos cuidar", explican.

Los daños también han llegado hasta la puerta de madera principal, la cual será tratada o sustituida.

La misa del Domingo de Ramos se lleva a cabo cada año en esta ermita, aunque desde la parroquia creen que no estará remodelado para esa fecha.

Asimismo la humedad y las grietas son visibles en este templo, y según indican desde la parroquia "provienen de los corrales colindantes al sur y al este de la ermita ya que después de retirar unas cocheras y hacer varias obras quedaron los muros de la ermita al descubierto y eso hace que se esté sometiendo a la ermita a una degeneración veloz".

Los gastos ocasionados serán costeados por la directiva de San Bartolomé.