Detienen a un hombre por robar en una parcela del polígono, e investigan el hurto en un comercio

El hurto en el comercio se llevó a cabo de madrugada, tras romper el cristal de la puerta. L.C.G.

La Guardia Civil de la localidad ha detenido a un hombre por el robo de diferentes materiales en una parcela del polígono industrial, en la N-630. Sobre las 22.20 horas del pasado 4 de noviembre los agentes sorprendieron en el interior del establecimiento Luxor, actualmente sin actividad, a un varón que había sustraído de la parcela contigua gasoil, alternadores, herramientas y cobre.

Todo pertenecía a la empresa Construcciones Sevilla, propietaria de esa parcela. Según han informado desde la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres, "se evitó que hubiera más robos por parte de la misma persona ya que se encontraba en el interior de este establecimiento cerrado al público".

La madrugada del pasado 6 de noviembre los dueños de lo ajeno rompieron el cristal de la puerta principal del establecimiento del número 33 de la calle Larga Alta, propiedad de José María Andrada. Así, lograron entrar en el interior del comercio para sustraer varias botellas de bebidas alcohólicas, embutidos, chocolatinas, mecheros y pilas. Camparon a sus anchas por los pasillos llenos de productos alimenticios, y rebuscaron para encontrar dinero en metálico.

Se llevaron los céntimos que había en la caja registradora, y una bolsa con pocos euros que localizaron en la oficina ubicada al fondo de este inmueble.

Los ladrones actuaron, al parecer, en plena madrugada. Fueron unas vecinas las que llamaron a la Guardia Civil, al ver los cristales en sobre la acera a primera hora de la mañana. Hasta allí se trasladaron los agentes para investigar lo sucedido. Poco después los propietarios recibieron la noticia del hurto en su negocio. "Sólo han roto el cristal de la puerta, han entrado y se han llevado lo que les ha parecido, pero no ha habido destrozos dentro", explicó Andrada.

De la zona del mostrador, que está junto a la puerta por la que accedieron, también se llevaron varios discos, pero dejaron el talonario de lotería que estaba junto a la caja registradora. "No les convenía llevárselo porque tiene un número de registro y en el caso de venderla se podría averiguar quiénes han hecho esa venta", comenta.

No es la primera vez que esto sucede en su establecimiento. Hace unos años también entraron por otra de las puertas de entrada, que los propietarios piensan ya en reforzar para evitar que estos hechos vuelvan a producirse.