Los Borrella, los más numerosos del municipio

En el ránking de apellidos los segundos son los Rey, y tras ellos están los Barrantes

Representación de vecinos apellidados Borrellas en un encuentro con HOY CASAR. L.C.G.

El apellido es para cualquier persona motivo de orgullo. Y lo es porque es un signo de pertenencia a una familia, heredado de los antepasados y que, por lo general, el ser humano pronuncia, y a mucha honra, allá donde va.  En Casar de Cáceres, al igual que los motes, hay cientos de apellidos. Hasta hoy se desconocía cual era el más numeroso en el municipio. Los datos extraídos del censo municipal revelan que los Borrella ocupan la primera posición en el ránking de apellidos, ya que aparecen registrados en 267 ocasiones (de las cuales 134 personas lo llevan de primer apellido, y 133 de segundo).

Le siguen muy de cerca los Rey que suman 265 (130 lo llevan por parte de padre, y 135 de madre), ocupando el segundo puesto. Los terceros son los Barrantes, que se contabilizan en 264. Unos resultados que poco distan uno de los otros y que popularizan de forma masiva estos tres apellidos en la localidad.

Precisamente, en la actualidad hay 51 vecinos que llevan la combinación de estos apellidos más comunes. Por poner algún ejemplo, quince personas se apellidan Rey Borrella, cinco personas son Barrantes Barrantes, nueve Barrantes Borrella, y tan sólo una Barrantes Rey.

Hoy Casar de Cáceres posiciona en cuarta posición a los Vivas (251), y tras ellos a los Tovar (228). Le pisan los talones los Pacheco (220) y los Pérez (208). Los Moreno suman 198 y los Dionisio 185. En el ránking de los diez apellidos más comunes también se ubican los Andrada con 159 apariciones (ocho personas en la localidad lo llevan por partida doble).

La recopilación de datos no deja indiferente a muchos otros apellidos que, aunque menos numerosos, también ocupan una buena posición en esta lista inédita, y que por primera vez se publica en la localidad. Los Villa son 140, los Lucas 139 y los Sanguino 138.

El apellido García es el más popular en España (cerca de millón y medio de personas llevan ese sobrenombre). En este municipio se repite hasta 128 veces, y ocupa el decimocuarto puesto. Le siguen muy de cerca los González (125) y los Sánchez (123). Continúan los Gómez (111), los Fernández (109) y los Campón (104). Cierran la lista de los primeros veinte apellidos más populares los Ollero con 89.

Se desglosa una interminable retahíla de apellidos, y muchos vecinos ni siquiera conocen su significado. Los propios Borrella no tienen claro la procedencia de este apellido masivo en el municipio. "Creemos que viene de Aragón", comenta un vecino con ese sobrenombre. Otros, sin embargo, aseguran que es de Cataluña. Ellos mismos ironizan sobre el desconocimiento que fuera de la localidad hay de este apellido. "Cuando dices por ahí tu apellido te llaman de todo menos Borrella, te dicen Borrega y muchas más cosas", manifiestan.

 A día de hoy, miles de páginas y libros llenan de significados los apellidos, con sus escudos y procedencia. Hay vecinos que en sus hogares cuentan con cuadros sobre ese origen y la heráldica. Los expertos en este tema aseguran que fue a principios de la Edad Media cuando los apellidos comenzaron a extenderse por Europa. Concretamente los nobles feudales añadían a su nombre el de la población que acababan de conquistar, o el que le correspondía a su señorío. De esta forma surgieron también los censos, con el fin de identificar a todas las personas y a sus descendientes, ya que resultaba complicado diferenciarlos únicamente por su nombre de pila. Muchos de los apellidos surgieron de apodos, y destacan que a menudo se creaban teniendo en cuenta los defectos físicos de la persona o su propia apariencia (aquí se incluyen, por ejemplo, los Delgado, Seco, Chato o Calvo). En todos los lugares destacan los patronímicos (González - hijo de Gonzalo- o Fernández - hijo de Fernando).

En Casar de Cáceres residen vecinos que ostentan apellidos toponímicos, unos de los más difundidos en el mundo hispano, y que se derivan del nombre del lugar de donde se había nacido o se vivía. Así están los Cáceres, Madrid, Zaragoza, Sevilla, Ávila, Castellón o Antequera, y de pueblos extremeños como Alcántara, Holguera, Torrecillas, Arroyo, Cañamero, Valverde, Torremocha, Garrovillas y Castuera. También los relativos a gentilicios como Cordobés, Navarro, Gallego o Sevillano. De este estudio se desprenden algunas curiosidades al respecto: un vecino censado en el municipio que lleva los apellidos Aragón Castilla.

Algunos también heredan apellidos que hacen referencia profesiones u oficios, entre ellos, están los Carpintero, Cantero, Vaquero, Juez, Pintor, Espadero, Guerrero o Escribano.

Los hay que referencian a nombres de árboles: Manzano, Naranjo, Granados, Encinas, Olmo, Castaño, Avellano, Cerezo o Pino. Y otros relacionados también con la naturaleza: Lima, Romero, Parra, Ríos, Valle, Montes, Rivera, Colina o Montaña. Representados también los que gozan de ser Sol y Luna.

El más común de los vecinos con nombre de animales son los Vaca (32 personas llevan ese apellido). Y pese a ser muy minoritarios, no faltan en este extenso registro los apellidos Loro, Cordero, Pato, León y Osa.

Abundan en el listado los apellidos que también son nombres. Los masculinos como Julián, Jorge, Lorenzo, Lucas, Miguel, Prudencio, Gerardo, Vidal, Vicente, Pablo, Martín, Leo, Eugenio, Justo, Enrique, Gonzalo, Ginés, Álvaro, Floriano, Marcelo, Lázaro y Felipe. Y los femeninos como Prado, Trinidad, Marina, Puerto, Jara, Lara, Vega, María, Rosa o Nieves.

En esta extensa lista aparecen también algunos apellidos que escasos vecinos llevan atribuidos. Son los Picapiedra, Cantalapiedra, Pernigordo, Cabezablanca, Seisdedos, Macarrilla, Cebolla, Cebollo, Mellado, Calzas, Camisón, Roca, Regadera, Vinagre, Palomino, Harto o Aquino.

No hay que dejar pasar por alto a los afortunados por ser Preciado, Presumido, Mejorado, Alegre, Amores, Lindo, Bello o Guapo.

Los que llevan apellidos en honor a algunos santos y apóstoles: Marcos, Mateo y Mateos, Santiago, San Juan, San Pedro,  Sanjoaquín o San José. También hay vecinos que llevan los apellidos de los Santos casareños, Benito y Blas.

En el municipio hay 18 vecinos que se apellidan Franco, y algún que otro lleva firme un apellido de conquistador, Pizarro. Los que se refieren a títulos nobiliarios tales como  Reyes, Duque, Infante e Infantes. Caballero o Hidalgo también discurren por este espacioso repertorio de apellidos de vecinos casareños.

Y de deportistas de reconocido prestigio como Iniesta y Cristiano (rivales a pie de campo), pilotos como Alonso, internacionales en el baloncesto como Calderón, de cantantes famosos como Pantoja y Santana, de toreros como Padilla, Cayetano o Bejarano, y de escritores como Allende o Vargas.

El desglose de apellidos da mucho más de sí. A partir del puesto 21 y hasta el 30 quienes lo ocupan son: Ordiales (84), Maya (82), Muñoz (77), Casares (75), Carretero (74), Conejero (73), Rocha (72), Iglesias (70), Ronco (69) y Caballero (67). Tras ellos están los Cerro con 61, los Cebrián con 59 personas y los Núñez que son 54.

No superan el medio centenar los Barra, Barrera, Beltrán, Bermejo, Blanco, Álvarez, Daza, Domínguez, Cantero, Carrero, Corchado, Borges, Cortés, Díaz, Espada, Izquierdo, Jiménez, Boquera, Gil, Godino, Gutiérrez, Martín, Mendo, Mena, Pavón, Pulido, Ramos, Rincón, Roldán, Romero, Ronco, Royo o Rosado. Y otros muchos que, aunque son minoritarios, también adquieren gran protagonismo en la sociedad. También destacan numerosos apellidos extranjeros, entre ellos, procedentes de Argentina como Cabana, de China como Cheng, de países del Este como Vladimirova, o de Francia como Fortier.

Desde Hoy Casar se pretende desgranar, con este resumen, la fama de los apellidos de los casi cinco mil vecinos que forman parte de la vida de este municipio. De esta forma, se amplía aún más la historia de Casar de Cáceres y sus gentes.