Las generaciones del 65 y del 79 disfrutan de un reencuentro inolvidable

La quinta del 79. CEDIDA

Cualquier momento es idóneo para el reencuentro. Los recuerdos de la infancia y la juventud vuelven a salir a la palestra en estas fechas, elegidas por algunas generaciones para volver a reunirse.

El pasado sábado los jóvenes nacidos en 1979 se dieron cita en el primer encuentro que organiza esta generación. Aunque la integran más se setenta casareños, lograron reunirse cerca de cuarenta. Muchos siguen a día de hoy siendo amigos, otros sin embargo, sólo mantienen el saludo y la cercanía que les ofrece vivir en el mismo pueblo. Pero ese día las anécdotas y experiencias vividas en párvulos o el colegio bastaron para rememorar las mejores historias del pasado. Sus vidas comenzaron a separarse con la llegada a los estudios de Secundaria, donde todos emprendieron caminos diferentes.

"Todos festejamos los quintos cuando algunos se iban al servicio militar y otros seguían estudiando", recuerdan. La memoria no flojea y quien más y quien menos pregunta en esas citas "¿te acuerdas de aquella vez?". Ellos mismos ironizaron sobre el grupo que integraban varios monaguillos cuando eran niños, y hasta en algún caso alguno llegó a pedir perdón por una mala idea que tuvo en el pasado. Eso sí, todo recordado con buen humor.

Los que ya cuentan con medio siglo también lo querían festejar. En 1965 nacieron casi un centenar de casareños, y el pasado fin de semana fueron protagonistas de este reencuentro un total de 51. Quienes lograron reunirse disfrutaron de los recuerdos vividos en décadas pasadas. "Algunos no nos veíamos desde hacía ya 30 años", indica Jesús Rey, uno de los organizadores de este encuentro.

Hubo tiempo para recordar y para ponerse al día de la vida actual de cada uno. Algunos integrantes señalaron que ya ejercen, incluso, el papel de abuelos. "Hubo muchos que se marcharon fuera y el encuentro fue muy bonito", dicen.

Además de compartir una comida o cena, los grupos disfrutan de largas horas de charlas y risas al recordar algunas de las vivencias más significativas. Siempre quedan recuerdos para los que desafortunadamente han fallecido. En el caso de la quinta del 79 se echó en falta a Víctor Montaña. La quinta del 65 tuvo un recuerdo especial también para sus compañeros Paco Rincón y Miguel Cortés.

La idea de estos encuentros se lleva realizando hace algunos años. El objetivo es el mismo para todos. A estas alturas, varias generaciones ya han disfrutado de esta experiencia. Las redes sociales y la mensajería instantánea, favorecen el contacto y la organización de estos tipos de eventos.

El próximo mes de agosto será el reencuentro de los nacidos en 1953, una cita que llevan organizando desde hace varios meses y que esperan con mucha ilusión.