El 70% de los alumnos de la Escuela de pastores encuentran una salida laboral en el sector

Grupo de alumnos en la Finca del Cicytex de la Junta de Extremadura. /R.B.
Grupo de alumnos en la Finca del Cicytex de la Junta de Extremadura. / R.B.

La cuarta edición ha puesto fin esta semana a su ciclo formativo del que han formado parte 10 nuevos alumnos

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

La Escuela de Pastores de la Comarca Tajo-Salor-Almonte ha puesto fin a su cuarta edición. Diez alumnos han adquirido los conocimientos necesarios durante cinco meses para vincularse al sector primario como alternativa laboral.

De este proyecto formativo han formado parte vecinos de Casar de Cáceres, Arroyo de la Luz, Alcántara y Talaván. Las clases del Ciclo formativo finalizaron el pasado viernes, pero la Escuela continua con su programación anual, con visitas a distintas explotaciones, charlas y conferencias.

El casareño Ramón Barrera es uno de los alumnos que se ha formado en esta escuela que, a estas alturas, ya ofrece formación de las distintas ganaderías. «Me decidí por este proyecto ya que me llamó la atención por sus características, por el alto nivel de su equipo docente y por las instituciones que colaboran como la Universidad de Extremadura o CICYTEX, y por su estructura que combina la obtención de conocimientos teóricos y prácticos». Como resultado han obtenido certificaciones profesionales regladas en bienestar animal, transporte o de incorporación a la empresa agraria. También ha adquirido conocimientos en ordeño, nutrición, salud animal, tecnología y metodología, entre otros.

Los alumnos han podido conocer la realidad del sector en distintas explotaciones ganaderas, entre ellas en la Finca Valdequesera de la Junta de Extremadura. Ramón escogió sus prácticas en la explotación de Pedro Barrantes. «Mis expectativas eran adquirir conocimientos agroganaderos y conocer profundamente el sector agroalimentario extremeño desde el sector primario y ver todo el proceso de trazabilidad hasta el consumidor final», cuenta este joven, que siempre ha estado vinculado a l ámbito de la seguridad privada.

Según la directora de la Fundación Cooprado, María de los Ángeles Muriel, «entre un 60 y 70% de los alumnos que pasan por esta Escuela logran una salida al mundo laboral, principalmente por cuenta ajena». Otros lo hacen como relevo generacional.

Precisamente Ramón Barrera ya tiene en mente iniciar una actividad relacionada con el sector agroalimentario, y con la prestación de servicios profesionales agrícolas y ganaderos. «Creo que es una buena salida laboral, pues es el principal motor económico de nuestra región y sobre todo porque debe cubrirse con garantías el relevo generacional en el sector», dice. La idea es, por ejemplo, dar apoyo en un saneamiento, cubrir una baja laboral o vacaciones, trabajos de mantenimiento o de desbroce de fincas. Incluso se plantea en realizar su trabajo como prevención de incendios, un tema que se incluye en la formación de esta escuela, y con el que se pretende mejorar la capacitación de los ganaderos.

Ramón Barrera realizando prácticas en el campo.
Ramón Barrera realizando prácticas en el campo. / R.B.

«Han sido cinco meses muy intensos, el curso me ha encantado y enriquecido personal y profesionalmente. He conocido muchos modelos de explotaciones, técnicas, agrupaciones y profesionales de altísimo nivel. Personas de reconocimiento nacional e internacional como Gustavo Ales o Allan Savory prepuldores del manejo holístico a nivel nacional y mundial respectivamente», puntualiza.

En este proyecto están implicadas más de 12 entidades. Quienes lo financian son la Junta de Extremadura, la Diputación de Cáceres, La Obra Social La Caixa y el Colegio de Veterinarios de Cáceres.

En la clausura de la cuarta edición estuvieron presentes la teniente de alcalde, Vítora Moreno que estuvo acompañada en la mesa presidencial por el Diputado de Reto Demográfico, Desarrollo Sostenible y Juventud, Álvaro Sánchez Cotrina; Telesforo Jiménez, representante de Tagus; y Ángel Pacheco, presidente de Cooprado.