Los niños han sido testigos de la simulación en el patio del colegio. / L.C.G.

Los alumnos de Primaria del León Leal Ramos presencian el simulacro de un atropello en el patio del colegio

En esta actividad han participado sanitarios de emergencias del 112, Policía Local y Guardia Civil

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

La ONG Cáceres Ayuda Humanitaria ha organizado hoy en colaboración con el colegio público León Leal Ramos, los servicios de emergencia y los cuerpos de seguridad un simulacro de accidente de tráfico. La actividad ha estado dirigida al alumnado de Primaria.

Durante la jornada lectiva los alumnos han participado también en un taller de reanimación cardiopulmonar. Con la ayuda de expertos han conocido con detalle las herramientas y pasos que siguen los sanitarios para socorrer a una persona.

A las doce de la mañana ha sido el turno del simulacro. Los escolares y profesores se han concentrado en el patio del colegio. Una maestra, Isabel, se ha ofrecido voluntaria para representar a la persona atropellada por un turismo. El responsable del colectivo Cáceres Ayuda Humanitaria, Fernando Antequera, se ha encargado de coordinar la representación.

La primera actuación ha consistido en realizar una llamada al servicio 112 para dar aviso del accidente. Los participantes han podido escuchar por megafonía el procedimiento de esa comunicación simulada. Posteriormente han visto cómo llegaban hasta la zona del suceso la Policía Local y la Guardia Civil, en sus coches patrullas con las sirenas activadas. Ellos se han encargado de hacer una primera valoración de la situación y del estado de la persona herida.

La Policía Local y la Guardia Civil, junto a la persona herida. / L.C.G.

Tras ellos, a los pocos minutos, un equipo de cinco sanitarios de DYA ha llegado hasta el centro educativo en ambulancia. Allí han realizado distintas acciones para ver el estado en el que se encontraba la accidentada. Tras hacer la valoración, se le ha puesto el collarín y se ha hecho uso de una camilla de cuchara, desde la cual ha sido traspasada al colchón de vacío. Los alumnos han prestado atención a todos los pasos que se han dado, y han visto por primera vez algunos de los objetos empleados para el traslado de la persona sin que sufriera daños.

Los niños han aplaudido al finalizar el simulacro, que ha concluido con el traslado de la persona herida al hospital. «Con esta actividad se pretende que los niños sepan reaccionar ante cualquier situación de emergencia, ya sea en el colegio o fuera de él», ha expresado Antequera. Los niños han memorizado el teléfono 112 para llamar en casos de emergencia. Además, han disfrutado de la experiencia al ver las numerosas sirenas. También algunos transeúntes han visto a través de las vallas del colegio la actuación, que han valorado de forma positiva para el aprendizaje de los niños.

Como anécdota, algunos niños se han mostrado preocupados por el estado de la maestra, pese a que previamente les habían indicado que todo era simulado. Sin embargo, la realidad con la que se ha realizado la actividad les ha hecho dudar en algún momento.