La apertura de la piscina municipal está por decidir, pero no será antes del 1 de julio

El Ayuntamiento estudiará los requisitos establecidos en el protocolo de Sanidad sobre limitación de aforo, limpieza específica o distancias entre usuarios

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

La emergencia sanitaria ha trastocado numerosos planes, entre ellos, los previstos para el periodo estival. La apertura de la piscina municipal es a día de hoy una incógnita, aunque desde el Ayuntamiento trabajan para poner a punto las instalaciones.

La incertidumbre provocada por la pandemia del coronavirus hace que la utilización de estas instalaciones también se vean afectadas. Desde el Consistorio estudian, con el recién publicado protocolo establecido por Sanidad, la viabilidad para la temporada de baño en la localidad. «Hay un protocolo diferente que tenemos que estudiar y valorar porque habrá limitación del aforo, distancia entre usuarios y requisitos sobre la limpieza», explica el alcalde, Rafael Pacheco.

Los trabajadores del área de Parques y Jardines se centran en estos días en el adecentamiento del césped y la preparación de las instalaciones por si fuera posible la apertura. «Creo que no podrá ser antes del 1 de julio», detalla el regidor. Lo habitual es que las instalaciones estén abiertas al público desde mediados de junio. Ahora todo dependerá de la evolución de las distintas fases de la desescalada y de la situación sanitaria al inicio del verano.

La selección de personal, tanto los socorristas como los encargados del mantenimiento, no se tramitará por el momento. Habrá que esperar para ver si se cumplen los requisitos para disfrutar de una temporada de baño plácida pero, ante todo, con garantías para la salud.