NAVIDAD 2018

El belén de playmobil de la familia Barrantes Sánchez recrea tradición y modernidad

El belén de playmobil de la familia Barrantes Sánchez recrea tradición y modernidad

Desde hace cinco años realizan este nacimiento, y cada vez lo logran hacer de mayor tamaño

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

El belén de la casa de la familia Barrantes Sánchez traspasa lo tradicional. Un toque contemporáneo define este nacimiento realizado con casi un millar de personajes, animales y otras piezas auténticas de los populares Playmobil, que cada año aumenta de tamaño.

Sobre una superficie de unos diez metros cuadrados se disponen los diferentes escenarios de este nacimiento que, en los últimos tres años ha sido premiado en el concurso de belenes de la Universidad Popular en la categoría infantil. En esta edición han participado en el concurso de adultos.

El castillo de Herodes es uno de los nuevos espacios creados por esta familia, integrada por Víctor y Laura, y sus hijos Mateo y Mauro, de 7 y 4 años. «Este año lo hemos hecho más grande, cada año lo vamos ampliando y lo vivimos todo con mucha ilusión», destaca Laura.

Alejado de los soldados y de su malicia se encuentra el portal, con una diminuta imagen del niño Jesús, acompañados de José y María, ataviados como tal. El toque más innovador se lo dan unos flamencos que bailan ante el recién nacido. «Incluimos este tipo de personajes para hacerlo más original, aunque también están muy representados todos los pasajes bíblicos», detalla.

Otras de las novedades es la figura del 'caganer', también de playmobil, la única pieza que tiene las piernas flexionadas, y que han mandado a hacer expresamente para lucir este año en su belén. «A los playmobil no se le articulan los brazos ni piernas y lo hemos pedido por Internet», explica. Este tipo de figuras tienen un valor muy superior al ser personalizadas. «Si un playmobil suele costar unos cinco euros, uno exclusivo ronda los 20 euros», resalta. También han pedido la Anunciación que luce en esta gran representación.

Jesucristo esposado y encadenado por los romanos es otra de las figuras destacadas en esta edición, así como el arca de Noé, repleto de animales, o Baltasar a lomos de un gran elefante, en lugar de ir en camello. «Este año lo hemos cambiado, Melchor y Gaspar viajan en camello pero Baltasar va en elefante para darle otro toque distinto», precisa Laura. Además, se hace un guiño a la igualdad y el primer rey mago es portado por una mujer paje. «Esa pieza la he escogido como homenaje al grupo de teatro 'Las violeteras' del que formo parte con otras madres», dice.

Los detalles son cuidados al máximo tras cinco años de experiencia elaborando este belén. «También hemos incorporado los puestos de los artesanos que hemos hecho a mano con palos de madera», añade.

Cada escena requiere de una atención pausada para visualizar cada complemento, ya sea tradicional o más moderno, que forman parte de este espacio único en la localidad. No falta el molino, el puesto de la lavandera, el pescador, o el huerto con un extenso trigal. Tampoco se han olvidado del leñador en una versión más moderna, o los niños que juegan junto al chozo al corro de las patatas y a la comba.

Mateo ha escogido para este año su playmobil preferido, el hombre de las nieves ubicado entre las montañas. «Es el que más me gusta y mi hermano ha puesto una mujer policía con el perro que vigila el mercado», cuenta el pequeño de siete años.

Realizar un belén con personajes modernos exige también un esfuerzo de imaginación importante. «Hay que dedicar mucho tiempo a seleccionar los personajes porque no todo vale, y cómo le haces entender a un niño de 4 años que no puede poner su todoterreno o coches de policía en el nacimiento», puntualiza su madre. Además, algunos pastores lucen trajes típicos de aquella época, confeccionados por Laura. «Hay piezas que son muy difíciles de conseguir y este año las hemos vestido para recrearlo de la mejor forma», añade.

Alucinados con el resultado, Mateo y Mauro, viven con ilusión lo que durante un mes les ha costado crear junto a sus padres. Infinidad de piezas de playmobil que siempre suelen traerle los Reyes Magos o en sus cumpleaños, y que van coleccionando desde hace varios años. Los hermanos tampoco se han olvidado de Papá Noel, que surca las montañas con su trineo. «Ellos son los que mandan y también hemos dejado que la mezcla de lo tradicional y lo moderno esté presente en este trabajo», explican.

Para el próximo año incorporaremos cosas nuevas, como el agua natural, y algunos barcos. Los villancicos ambientan este gran escenario ubicado en el número 13 de la calle Valle del Ambroz. La familia invita a los niños casareños que quieran ver este nacimiento repleto de colorido que sale de lo común, pero que lleva impregnado el sentir de la Navidad.