San Blas celebra su día, pero sin seguidores a la romería

San Blas, a su salida de la ermita, vestido de rojo con uno de los trajes más antiguos. /L.C.G.
San Blas, a su salida de la ermita, vestido de rojo con uno de los trajes más antiguos. / L.C.G.

Pese a que ha lucido el sol, los casareños no han querido acampar junto a la ermita de los santos por las bajas temperaturas

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

El día de San Blas ha vuelto a ser inestable y ello ha impedido que los casareños salieran al campo. Aunque ha lucido el sol, las bajas temperaturas han frenado a los vecinos a asistir a la romería.

Sólo unos pocos se han atrevido a instalar la tienda de campaña en el recinto de la ermita de los santos, en donde también se ha ubicado una caseta de bar, y algunos puestos ambulantes y de atracción de feria. «Muchos hemos pensado que el día iba a estar peor y no hemos organizado nada para venir a la romería, pero se podría haber estado bien porque no hace tanto frío como ayer», han confirmado algunos de los presentes.

La mayor concentración de personas ha tenido lugar a mediodía, tanto en la celebración religiosa como en la breve procesión con los santos. Pocos minutos antes de las dos de la tarde, San Benito y San Blas han salido a la calle portados por una docena de devotos.

El santo protagonista del día de hoy ha encabezado el desfile, esta vez, ataviado con un traje y una capa roja y blanca. «Es un traje muy antiguo que hacía mucho tiempo que no se ponía y que este año hemos querido que luzca», han precisado desde la cofradía. La mitra, de los mismos colores, no se sostenía bien sobre su cabeza y durante el desfile han tenido que colocarla para que San Blas luciera perfecto. San Blas cuenta con, al menos, ocho trajes de distintos colores, aunque el más representativo es el de color blanco. San Benito por su parte dispone de dos atuendos.

Los devotos han portado a las imágenes. La mitra de San Blas, inestable con el aire. José Antonio ha recibido muchas visitas y le han depositado donativos. / L.C.G.

Al regreso a la ermita se ha realizado la tradicional puja de los brazos para entrar a los santos. «Brazo derecho delantero de San Benito». Así ha comenzado la subasta, que se ha encargado de dirigir un año más Teodoro Barrantes. Por San Blas se ha recopilado 45 euros, y por San Benito 65 euros.

A este encuentro no han faltado vecinos de todas las edades, desde niños que han depositado sus donativos en la hucha del monaguillo José Antonio a devotos que han dejado sus limosnas también a los santos y encendido velas. Quienes ayer no pudieron hacerse con un cordón o pirulís hoy han tenido la oportunidad en la entrada principal de la ermita.

El dinero recaudado con la venta de las 1.900 roscas de ayer, así como las 465 bolsas de pirulís (de cuatro unidades cada una) y los 4.765 cordones servirán para restaurar a los santos. El trabajo comenzará en breve, ya que la intención es que en la romería de San Benito, a finales de abril, estén restaurados. El principal problema es la carcoma de ambas imágenes, así como un dedo roto de San Blas. «Estamos muy agradecidos porque la gente está colaborando mucho con los santos», han dicho desde la cofradía.

A la romería no han faltado algunos jinetes y amazonas, que han aprovechado para hacer el camino con varias paradas, disfrutando de la jornada dominguera.