Las bollas de anís llegan un año más a niños y mayores

Un total de 1.000 bollas han llegado hoy a muchos hogares casareños, una tradición imparable desde los años de la posguerra

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

La Cofradía de Ánimas Benditas ha cumplido hoy con uno de sus cometidos durante el año, el reparto de las bollas de anís. En total 1.000 piezas de pan han sido bendecidas a primera hora de esta mañana por el párroco Luis Vidal Arias.

Integrantes de este colectivo las han hecho llegar a todos los niños casareños mientras estaban en sus aulas del León Leal y Zarapico. También se ha obsequiado con esta bolla a los jóvenes del instituto Vía de la Plata, y a los usuarios de Adiscasar.

Quienes más recuerdan por edad esta tradición son los mayores casareños. Tanto los usuarios de los pisos tutelados como los del centro de día han recogido con gran ilusión la bolla de anís. Ellos las llegaron a recibir siendo niños, cuando el reparto se comenzó a hacer durante la posguerra en el arandel de la iglesia. «Un evento muy celebrado en su momento por la población debido al régimen de pan racionado que existía en la época», se detalla en el pequeño pergamino que se ha entregado a quienes han recibido esta pieza de pan.

La panadería Los Pollos se ha encargado de elaborar las bollas, que se han repartido precintadas en bolsas independientes. Las personas celíacas llevan varios años recibiendo esta bolla, gracias a la implicación de los panaderos para que esta tradición llegue a todos los casareños.

La cofradía tampoco se ha olvidado de los casareños que padecen alguna enfermedad, y han llevado hasta sus hogares estos panes bendecidos.

Hoy las mesas de los hogares casareños olían a anís, un olor característico por estas fechas, previas al primer domingo de mayo, en el que se celebra la Misa de Ánimas.