CARNAVAL 2019

24 bujacos visitan la localidad esta semana

Cuatro bujacos peregrinos junto a la ermita de Santiago. TONY Y JORGE HINOJAL/
Cuatro bujacos peregrinos junto a la ermita de Santiago. TONY Y JORGE HINOJAL

En total 12 participantes se han inscrito en el II Concurso de bujacos con motivo del Carnaval 2019

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

No suelen sonreír, pero alegran con su presencia. Tampoco hablan, y basta con que alguien les mire para que ellos, los bujacos, se sientan importantes en estos días previos al Carnaval. Desde hoy un total de 24 muñecos, realizados principalmente con paja o bálago, aparecen inmóviles y bien firmes en distintas calles de la localidad.

Son una docena de parejas a las que distintos vecinos casareños hoy han querido dar protagonismo. Los peregrinos Lennon y John, junto a «Celipe» y Froilán han llegado hoy bien temprano a la localidad. Los cuatro bujacos, elaborados por los hermanos Tony y Jorge Hinojal, se encuentran junto a la ermita de Santiago.

Ellos son algunos de los participantes en el II Concurso de bujacos que organiza la Universidad Popular con motivo de los actos premios al Carnaval. Con Steven y Gloria pueden toparse quienes pasen por el Ejido de Abajo, y en la calle El Cura están el señor Tararero y la señora Tararera, Petra y Antonio en el número 26 de la calle Barrionuevo Alto, Casto el Mochuelo y Felipa la Piconera en el número 39 de la calle Sanguino o Antonio y Petronila en el 13 de la calle Lisboa.

En total tres colectivos se han sumado a esta iniciativa. En el hogar del pensionista se puede visitar a Ruperto y Clotilde, en la sede de Adiscasar a Melodi y Luis Alfonso, y en la casa de cultura a Doña Gertrudis y María Blanca, una maestra y su alumna, que han sido creadas por el grupo de Mayores Activos de la Universidad Popular. Con la maestra y la alumna quieren recordar a su infancia, y para ello se han asegurado de cuidar todos los detalles de la escuela de los años sesenta. El pupitre original de aquellos años, la pizarra y todos los elementos característicos con los que recibían formación estas mujeres casareñas están representados. «Toda la decoración la hemos hecho nosotros recreando los utensilios de aquellos años», explica la monitora del grupo, Pilar Barrantes.

Doña Gertrudis y su alumna María Blanca pueden verse en la casa de cultura. L.C.G.

Con el traje de colegiala la niña presta atención a la lección de Doña Gertrudis. «Fue nuestra maestra y hemos querido rememorar nuestra niñez con los bujacos», han explicado.

En la década de los 60 lo habitual era que una familia sacara a la calle al bujaco, y otra familia lo hiciera con la bujaca. Días después se casarían y se haría la fiesta en el barrio acordado por ambas partes. Así lo relatan algunas mujeres que cuentan cómo disfrutaban de estas fechas carnavaleras con estos típicos muñecos.

Años después esta tradición se frenó, y los bujacos ya no eran tan habituales en las calles, aunque siempre quedaba algún vecino que los sacaba para no perder la tradición, como lo hacía Honorio Pacheco.

Honorio Pacheco, junto a sus bujacos, años atrás. CEDIDA
Honorio Pacheco, junto a sus bujacos, años atrás. CEDIDA

Ahora, con el concurso, se pretende impulsar esta tradición, adaptándose a los tiempos y al ingenio de sus creadores. Durante esta semana, los bujacos saldrán a la calle, y cuando caiga la noche, como cualquier otro vecino, se recogerán en sus casas.

Esta semana un jurado valorará cada pareja de bujacos y premiará con 100 euros a la más destacada. El resto recibirá una gratificación de 50 euros por su participación.