Aurelio Gallardo, hoy, en la plaza de España de Casar de Cáceres. / L.C.G.

El cantante extremeño Aurelio Gallardo hace vibrar la plaza de España de Casar de Cáceres

El dj Cherri Coke ha continuado con la fiesta de este sábado regalando un largo repertorio de los años 80 y 90

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Una imparable maratón de rumba, flamenco y regaetton es lo que Aurelio Gallardo tenía preparado hoy para las fiestas del Ramo de Casar de Cáceres. El músico y compositor extremeño ha cogido su guitarra de personajes de los Simpson y no ha parado de tocar y cantar durante dos horas, haciendo vibrar a una plaza de España repleta de público.

El cantante, natural del municipio pacense de Orellana la Vieja, ha sabido meterse en el bolsillo a un público entregado, que ha disfrutado con la energía y repertorio de temas improvisados. Aurelio se ha atrevido a versionar cualquier petición que el público le hacía, creando con soltura un ambiente musical muy particular.

En esta actuación se ha respirado un gran ambiente, y a muchos de los presentes les ha causado sensación la capacidad del cantante de cantar, interactuar con el público y tocar la guitarra sin descanso. Sobre esto el músico que lleva en esta profesion desde hace 14 años ha precisado a HOY CASAR que «eso se consigue llevando una vida sana, sin fumar, ni beber y trabajando mucho la voz».

Aurelio se ha bajado del escenario y ha compartido uno de sus temas junto al público en mitad de la plaza. / L.C.G.

Gallardo que ha regalado más tiempo de lo previsto a los casareños ha realizado una videollamada a su madre para decirle que iba a llegar más tarde a casa, mostrándole las imágenes de un público que se rendía ante él.

Con su marcha la fiesta ha continuado con el repertorio musical de las décadas de los ochenta y noventa que ha ofrecido el dj Cherri Coke, quien ha sabido mantener el buen ambiente durante toda la tarde.

CHERRY COKE ANIMANDO LAS FIESTAS CASAREÑAS. L.C.G.

A mediodía los casareños pudieron disfrutar de la degustación de 400 kilos de frite. Un año más se ha formado una larga cola para hacerse con una ración de este plato típico que se ha pagado al precio de dos euros.

Esta noche la fiesta continuará con dos orquestas en la plaza de Sancho IV y una disco móvil junto al centro de ocio y cultura.