La plaza de España abarrotada de público pasada la medianoche. / L.C.G.

Los casareños reciben por todo lo alto un nuevo viernes del Ramo

90 peñas se dieron cita ayer en el desfile tras dos años de interrupción por la pandemia

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

La plaza de Sancho IV volvió a llenarse anoche de color con las camisetas que llevaban las 90 peñas inscritas en el pasacalle organizado por el Ayuntamiento. Desde 2019 no se veía esa estampa, y los casareños disfrutaron por todo lo alto de su gran noche.

Los grupos tuvieron que organizarse primero para la tradicional fotografía, a cambio de la cual recibieron como obsequio un jamón y un pan. Los que superaban los 25 participantes recibieron, además, dos Tortas del Casar. El Ayuntamiento también hizo reparto de vasos con mensajes de igualdad, y para que se puedan reutilizar durante las fiestas.

La noche dio mucho de sí. Dos orquestas animaron el desfile desde la plaza de Sancho IV hasta la del Ayuntamiento. Pasada la medianoche el alcalde, Rafael Pacheco, pronunció palabras para sus vecinos. Entre ellas recordó los dos años de pandemia, a los casareños fallecidos y a quienes han sufrido por la enfermedad. Tras agradecer a los cuerpos de seguridad y los profesionales sanitarios la labor que realizan estos días, animó a todos los presentes a disfrutar de estos días festivos que se prolongarán hasta el próximo día 8.

El regidor dio paso al pregonero de este año, Julián Pacheco 'Tacone', de quien dijo que «es la voz flamenca que ha representado a Casar de Cáceres en Extremadura y todos los lugares por los que ha ido». El pregonero agradeció a su familia el apoyo recibido durante toda su trayectoria como cantaor, y tuvo un especial recuerdo para sus padres. «Gracias a ellos soy lo que soy y estoy hoy aquí», dijo. Regaló a los casareños dos fandangos y unas felices fiestas del Ramo.

Antes de que diera comienzo la verbena el alcalde también hizo entrega del premio al mejor carro de las fiestas, que por tercer año consecutivo recibieron la Generación del 61. LLevaban un carro de una pequeña maqueta del parque de José Cortés y la estación de autobuses. Recibieron 70 euros donados por Taller mecánico Tomás.

La noche se prolongó hasta el inicio de la mañana, con música tanto en la plaza de España como en la discoteca móvil que se celebró en Santiago.