Los votos de los socialistas para rechazar la moción presentada por el PP. / l.c.g.

Continúa la polémica por la retirada de la Cruz, con un acalorado debate entre PSOE y PP

El pleno sí ha aprobado, con los votos a favor de los socialistas, la retirada de cualquier vestigio fascista existente en la localidad

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

El traslado de la Cruz al cementerio sigue siendo una cuestión de enfrentamiento entre los partidos políticos de la localidad. En la sesión plenaria, de carácter ordinario, celebrada esta noche se ha rechazado la moción presentada por el Grupo Municipal Popular en defensa por mantener la Cruz en el lugar en el que se encuentra. Sin embargo, con los seis votos a favor de los concejales socialistas, el cuarto traslado de este monumento está próximo a ser una realidad.

En este punto del orden del día el portavoz del Grupo Popular, José Lorenzo Rocha, ha defendido que la Cruz no es un vestigio franquista, y que «su retirada es una ofensa hacia los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos casareños, con independencia de su ideología política». Además, se ha referido a la incoherencia de los socialistas, ya que «hasta hace poco habéis tenido como Hijo Predilecto a Francisco Franco«.

Rocha no ha tenido reparos en manifestar al partido contrario que «vais a ir todos al infierno, vivís en un país en el que la bandera no os gusta y usted pasará a la historia de nuestro pueblo por ser el alcalde que quitó la Cruz».

La sesión plenaria, más acalorada que las anteriores, ha generado un intenso debate por la retirada de la Cruz, a la que los populares hacen alusión a que en ningún sitio pone que sea «de los Caídos», pero que los socialistas catalogan de «símbolo franquista».

En respuesta a las palabras del portavoz popular, la concejala socialista, Julia Tovar, ha recordado que el Consistorio recibió un escrito de la Diputación de Cáceres, en el que se requería retirar la construcción granítica, ya que si no lo hace el Ayuntamiento dejaría de percibir subvenciones. Según ha indicado, «esas subvenciones sirven para contratar a gente, para destinarlo a la construcción de la residencia, a la escuela de música o a otros actos como la Semana de la Torta».

Además, ha precisado que concretamente esa Cruz no ha sido nunca un símbolo religioso ni de representación de ningún Santo, y «no es un ataque al cristianismo porque somos respetuosos con las creencias religiosas». Ha puesto como ejemplo que el equipo de gobierno no eliminaría jamás las cruces de la Ronda de la Soledad, que sí tienen un significado religioso y cultural en el municipio. Por otro lado, ha reiterado que la Cruz no se elimina, sino que se traslada al cementerio, a un lugar de culto.

Por su parte, el alcalde, Rafael Pacheco, ha manifestado que en los 42 años que lleva gobernando el Partido Socialista en la localidad en ningún momento ha querido quitar la Cruz del lugar, pero que el requerimiento de la Diputación Provincial para cumplir con la Ley de Memoria Histórica obliga a retirar todos los símbolos fascistas.

El punto ha quedado zanjado con los seis votos a favor de los socialistas para rechazar dicha moción, frente a los cinco del PP que no han sido suficientes en su lucha por mantener la Cruz en la calle Larga.

En esta sesión también se ha debatido la moción del PSOE para la eliminación de vestigios de carácter franquista existentes aún en la localidad, entre ellos, los de la fachada de la parroquia, que sí ha sido aprobada con el respaldo de los socialistas, y con el rechazo de los populares.