Dos jóvenes casareños recorren en 48 horas el trayecto Madrid- Lisboa en mountain bike

Miguel Ángel Cordobés y Abel Muñoz, con su marcador obtenido, ya en la meta. CEDIDA/
Miguel Ángel Cordobés y Abel Muñoz, con su marcador obtenido, ya en la meta. CEDIDA

Consiguieron medalla de plata al realizar 770 kilómetros en menos de las 55 horas marcadas en la séptima edición Non Stop Madrid-Tajo Internacional-Lisboa

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Una aventura con mayúsculas. En total, 770 kilómetros recorridos en mountain bike desde Madrid a Lisboa en 48 horas y 48 minutos. Un reto en pareja, con nueve paradas establecidas para hacer los relevos.

Ese es el resumen que los jóvenes casareños, Miguel Ángel Cordobés y Abel Muñoz, hacen de la séptima edición de la The Goods Non Stop Madrid-Tajo Internacional-Lisboa by MRW en la que participaron del 19 al 21 de septiembre. Son amigos, de 29 y 31 años, y muy aficionados a la bicicleta. Su empeño les hizo llegar a meta con una diferencia de casi siete horas del límite establecido por los organizadores, 55 horas.

El pasado 19 de septiembre emprendieron la ruta a las doce del mediodía desde la localidad madrileña de Las Rozas. En la línea de salida había más de 300 ciclistas. Mientras uno pedaleaba por caminos, senderos, montes y todo tipo de desniveles, el otro lo hacía en coche. En eso consistía la prueba. Durante poco más de dos días unieron su resistencia para conseguir esta hazaña, que se ha convertido en una experiencia única para ellos. «Es una prueba difícil por los desniveles, posiblemente de las más duras porque son 770 kilómetros, nos ha llovido pero la hemos superado sacando casi siete horas de ventaja al reloj», cuenta Miguel Ángel Cordobés.

Los relevos los realizaron en las denominadas 'Estaciones de Hidratación' en las localidades de Robledo de Chavela, Burgohondo, Navalperal de Tormes, Navaconcejo, Cañaveral, Alcántara, Cedillo, Ponte de Sor y Coruche. «En todo momento estamos vigilados, sabes por dónde vas porque nos ponen un localizador en la espalda, ellos te indican el recorrido y vas navegando montado en la bici, ha sido una experiencia única», explica. Durante las paradas tenían un tiempo establecido. Calculan que en estos dos días sólo han dormido unas cuatro horas. «Hemos estado acompañados por familiares que han sido un gran apoyo, no podíamos perder mucho tiempo en los relevos porque podían surgir inconvenientes o si pinchabas tenías que hacer el cambio y te quitaba tiempo», resalta.

Tiempo atrás se plantearon este reto, para el que se han preparado durante los últimos meses con sesiones de entrenamientos diarias. «Los días de diario solíamos hacer unos 40 kilómetros, pero en fines de semana hacíamos 100 o 200, hemos entrenado de forma constante para poder superar esta prueba», relata.

Los amigos muestran orgullosos la bandera casareña tras llegar a meta. CEDIDA

Para ambos ha sido un desafío personal. Tras largas horas de aventura, el pasado domingo, día 21, pasadas las doce de la mañana cruzaron la meta en Alenquer (Lisboa). Consiguieron estar entre los 30 primeros de los 80 equipos que participaban en equipos de dos. «Por el tiempo logrado, hacerlo en menos de 50 horas, conseguimos la medalla de plata», aclara. Ese ha sido su único premio material, pero sin duda destacan la experiencia vivida como la mejor de las realizadas hasta la fecha. «Cuando acabas, con todo el palizón que llevas encima parece que no te das cuenta, pero después ya eres consciente y sabes que ha merecido la pena este reto», zanja Miguel Ángel.

En esta edición se ha contado con la participación de 322 equipos, según los organizadores, la cifra más alta de la historia.