Expectación en el Paseo de Extremadura en la tercera visita del piloto portugués Paulo Martinho a la localidad

Centenares de personas presenciaron este espectáculo organizado por la Peña Motera Casareña

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Centenares de personas volvieron a presenciar ayer el espectáculo del piloto portugués Paulo Martinho en el Paseo de Extremadura. Es la tercera vez que acude a la localidad llamado por la Peña Motera Casareña, que ayer celebró su tercera concentración con la asistencia de cerca de 150 aficionados a las motos.

El público que allí se concentró fue de lo más heterogéneo, ya que niños de todas las edades, jóvenes, adultos y personas mayores no quisieron perderse la habilidad y destreza del portugués manejando motos, un quad y un mini con motor Ferrari que exhibió por primera vez en el municipio.

El encuentro se prolongó durante algo más de una hora. El pionero del Freestyle del país vecino volvió a dejar huellas de goma quemada en el Paseo de Extremadura. Pese a ser la tercera vez que Martinho ofrece esta actuación en la localidad, no defraudó a quienes lo vieron realizando caballitos, derrapes, malabares con sus vehículos o picadas durante su espectáculo.

El piloto cogió de entre el público a varias mujeres para hacerlas partícipes de sus hazañas, y se mostró agradecido con los aplausos de los asistentes, muchos de ellos también procedentes de Cáceres y localidades cercanas.

«Estamos contentos con la jornada porque en ruta por carretera no ha habido ningún incidente y tampoco en el espectáculo del piloto, seguiremos organizando este tipo de encuentros», manifestó Lorenzo Gómez, presidente del colectivo local.

La plaza de Sancho IV se llenó ayer de motos y los aficionados casareños y de otros lugares pudieron disfrutar de este encuentro anual.