Una usuaria ve por primera vez a su hija a través de una videollamada. / CEDIDA

La emoción de quienes por primera vez se conectan a una tablet

Los siete residentes de los pisos tutelados disfrutan ya de las videollamadas con sus familiares

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Los residentes de los pisos tutelados han descubierto hoy lo que es emocionarse a través de una tablet. Las nuevas tecnologías hacen más llevadero el confinamiento y hoy han hecho felices a quienes nunca han disfrutado de esta experiencia tecnológica.

Hace unos días la Diputación de Cáceres entregó al Ayuntamietno tres tablets para los mayores de la localidad. Los siete usuarios de los pisos tutelados disfrutarán de una de ellas. La residencia de mayores Virgen de la Montaña recibió dos el pasado sábado.

Los residentes en los pisos tutelados, en su mayoría octogenarios, han podido hablar con sus hijos a través de videollamadas. «No es lo mismo hablar por teléfono que poder mantener el contacto visual con sus hijos y nietos», explica Vítora Moreno, teniente de alcalde. Ella ha estado con los mayores disfrutando de este momento de conexión familiar, con el fin de que se habitúen al uso de esta nueva herramienta.

El Ayuntamiento ha informado a los familiares de los usuarios de los horarios establecidos para realizar las videollamadas. Tendrán una hora por la mañana y dos por las tardes. Habrá tiempo para que todos hablen con sus seres queridos y puedan verse las caras. Sentirse cerca pese a la distancia. Algunos mayores tienen hijos que residen en otras ciudades, incluso en Portugal.

Los octogenarios se han defendido bien con la primera tablet que han tenido en las manos en toda su vida. / CEDIDA

«Tenemos un residente en pisos tutelados que tiene a su mujer en la residencia de la N-630, a la que no ve desde que se cerró por el coronavirus y hemos solicitado que puedan verse por videollamada», dice Moreno.

Las anécdotas del primer contacto virtual han causado risas esta mañana entre los usuarios. Verse por una pequeña pantalla les ha causado la mayor de las emociones en el día 22 de confinamiento.