Félix Mendo ha gestionado su empresa Duper en estos últimos 14 años. CEDIDA

Félix Mendo 'El barato' se jubila tras más de 50 años como joyero

El casareño pondrá fin a su trayectoria profesional el próximo 12 de junio con motivo de la celebración de su 65 cumpleaños

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

A punto de cumplir los 65 años, el joyero casareño Félix Mendo, popularmente conocido como 'El barato', ha decidido poner fin a una trayectoria profesional que suma algo más de 50 años.

Su trayectoria profesional ha sido extensa. Con 12 años ya ayudaba en el comercio que su padre, Aniceto Mendo, quien vendía por las calles con un burro y del que heredó su apodo, tenía en la calle Larga. También ayudaba a las ventas en el comercio de Antonio Martín.

A los 14 años comenzó a vender sus primeras series de joyería. Un empresario cacereño buscaba a alguien en Casar de Cáceres que le sirviera de comercial, y Serafín Barra recomendó a Félix. «En aquel momento me dejaría 20 series y las vendí todas, la primera serie que abrí fue a mi tía Antonia, la de Colo», recuerda. Las vendió todas en el pueblo. Con el paso del tiempo, y tras volver de la mili, comenzó de comercial ya la misma joyería, en la de José María Morales, en Cáceres. «Ganaba 28.000 pesetas cuando me casé», recuerda. Para ganarse un extra, por la noche, llevaba la contabilidad de una empresa constructora. Cada mes le daban 8.000 pesetas.

Recuerda con añoranza los años de bonanza de las décadas de los 80 y 90. «En aquellos años que yo empecé había muchísima venta, se empezó con el tema de las series y era buen negocio, hoy día hay muchas joyerías y el negocio se ha ido a pique. En verano es cuando más se vendía y no me daban vacaciones, porque había que aprovechar toda la gente que venían de Madrid y Barcelona, las comuniones y bodas», recuerda. En esa época ganaba más con las comisiones que con su propio sueldo.

En sus viajes a ferias y eventos vinculados con el sector se le ocurrió que podía introducir los trofeos y ropa de ciclista en la joyería. Así fue como él mismo fundó el equipo de 'Desgüaces Lua' de ciclismo junto al dueño de esa empresa, Antonio Méndez, o el de Joyería Morales. «Era un equipo humilde y lo fundé con la ayuda de otros colaboradores», destaca.

Durante 30 años permaneció contratado en la joyería cacereña, así que decidió abrir su negocio propio, Duper, que ha sido un referente para muchos ayuntamientos y clubes deportivos de la provincia en estos años. Cuando abrió su establecimiento en el año 2005 contó con el apoyo de sus proveedores. «Confiaron en mí y eso lo agradeceré siempre, incluso en la crisis del año 2008 me dijeron que me llevara lo que necesitara y que lo pagara como pudiera», dice.

Ser joyero también ha tenido el inconveniente de vivir en alerta las 24 horas del día. «Tienes que ir siempre con el teléfono encima, me hicieron un butrón hace cuatro años, si te vas de vacaciones con teléfono pegado por si pasa algo o te llaman que la alarma no funciona», cuenta.

Reconoce que la revolución de Internet ha cambiado mucho el tema comercial, y la crisis del coronavirus ha terminado de rematar su futuro profesional. A punto de cumplir los 65 años el próximo 12 de junio, Félix pondrá punto y final a más de cinco décadas de trabajo y dedicación. Sus tres hijos le han aconsejado que aproveche este momento para dar el paso, y así lo hará porque sabe que los próximos meses serán duros a nivel de venta. «En Cáceres la mitad de las joyerías cerrarán con esta crisis, ya no hay traspasos, y creo que es el mejor momento para echar el cierre aunque me voy con pena, porque podría trabajar un tiempo más», resalta.

Félix Mendo ha seguido cobrando las series por las casas hasta el último momento. «Recuerdo cuando salía a cobrar hace años que nos juntábamos varios comerciantes del pueblo haciendo los mismo, creo que soy el único que lo sigo haciendo y con la misma cartera de aquellos inicio que ya está muy envejecida, lo echaré de menos», apunta.

De todo este tiempo se queda con el contacto y la cercanía con su clientela, de la que dice que ha sido excepcional, aunque también haya tenido que afrontar alguna mala experiencia. «Una vez fui a una casa a cobrar, la mujer estaba dando voces en el patio y salió la hija y me dijo 'me ha dicho mi madre que no está en casa que vengas otro día', eso nunca se me olvidará», cuenta.

Pasión por el periodismo deportivo

Su pasión por el mundo deportivo y el periodismo lo han llevado además a participar, y a implicarse como colaborador, en programas de radio, televisión y prensa. Entre ellos destaca los programas en directo de la Vuelta ciclista a Extremadura en cadena Cope. «Mi hobbie ha sido siempre el periodismo vinculado a varios deportes, entre ellos el ciclismo», explica.

En su memoria guarda muchos momentos deportivos y anécdotas. Una de ellas la vivió en Ávila, realizando una colaboración para la misma emisora de radio. «El ciclista José Urea de Jaén ganó la etapa de Ávila y en la línea de meta lo esperé para hacerle una entrevista, y allí el periodista José María García quería llevárselo él, y le dije que la entrevista se la iba a hacer yo», recuerda.

Félix Mendo con el ciclista José Uréa, en Cáceres. / CEDIDA

Cada año se ha encargado de vender centenares de trofeos a los clubes deportivos de la región. Muchos ayuntamientos han depositado en él plena confianza. «Una anécdota que siempre recuerdo es la del alcalde de Hinojal que fue a la tienda a elegir trofeos, y él decía uno y yo se lo cambiaba, al salir me dijo que no volvería a ir y lo cumplió, a partir de ese día me pedía por teléfono las cosas y yo se las gestionaba, confiaba en mí», cuenta.

En otras localidades próximas, como Garrovillas de Alconétar, ha impulsado actos deportivos y culturales, entre ellos, la fiesta de la bicicleta. Las tencas de oro que concede la Mancomunidad Tajo Salor cada año también han salido siempre de su joyería.

Sus miras siempre continuarán en el ámbito deportivo, y ha movido hilos para que la Vuelta ciclista a España también pasara por Guadalupe, coincidiendo con el año Jubilar. «Siempre me ha gustado que Extremadura esté en lo más alto, y he contactado con el alcalde de Guadalupe para intentar traer ese evento a esa zona», argumenta.

Cuando ponga fin a su actividad en la joyería de forma definitiva, tiene proyectos en mente, entre ellos, escribir un libro sobre el ciclismo extremeño y apoyar a los jóvenes en todo lo relacionado con los eventos deportivos. Una afición que ha formado parte de su vida y a la que no podrá renunciar, pese a verse obligado a decir adiós al mundo de la joyería.