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Gabriel y Rodrigo, en las pistas de baloncesto próximas a la pista de skate de Casar de Cáceres. L.C.G.
Gabriel Rosado y Rodrigo Roldán, dos promesas del baloncesto con sangre casareña, disputarán el Campeonato Nacional de Cádiz

Gabriel Rosado y Rodrigo Roldán, dos promesas del baloncesto con sangre casareña, disputarán el Campeonato Nacional de Cádiz

Los alevines de la Selección Extremeña son descendientes de casareños, compañeros del equipo cacereño 'Sportmaking' y grandes amigos que vivirán por primera vez juntos esta experiencia

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Miércoles, 20 de marzo 2024, 21:30

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El talento deportivo tiene sangre casareña. Gabriel Rosado y Rodrigo Roldán, de 12 y 11 años, disputarán el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas Mini Basket, que se llevará a cabo en San Fernando (Cádiz) del 23 al 27 de marzo.

Aunque residen en Cáceres ambos tienen en la localidad a toda su familia paterna, y ellos mismos se sienten casareños. Se conocen desde pequeños, ya que sus abuelos viven en la misma barriada, la de Las Eras, justo enfrente unos de otros. Allí compartían desde sus primeros años de vida largos ratos de juegos en la calle. Con el paso del tiempo su amistad se fue afianzando porque a los dos se les despertó el interés por la práctica de la misma modalidad deportiva. Hoy día el baloncesto es su mayor afición.

Gabriel (mide 1,71 metros) y Rodrigo (algunos centímetros menos) forman esta temporada parte del mismo equipo, el 'Sportmaking'de Cáceres, y cuyo entrenador es José Carlos Lucio Bustamante. Su intención era la de estar juntos haciendo lo que más les gusta.«Querían jugar juntos y eso les hizo cambiarse de equipo, aunque algún año anterior también habían coincidido en el San Antonio», explican sus padres, Noel Rosado y Jesús Roldán, que han sido vecinos hasta su juventud.

Gabriel comenzó a jugar al baloncesto en el año 2019, animado por un amigo entrenador de su vecino que le dijo que tenía una altura ideal para este deporte. Rodrigo lo hizo un año más tarde, motivado en gran parte por la afición que su padre tiene por el baloncesto desde que era un niño.

Imagen principal - Gabriel Rosado y Rodrigo Roldán, dos promesas del baloncesto con sangre casareña, disputarán el Campeonato Nacional de Cádiz
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Ambos fueron escogidos por la Federación Extremeña de Baloncesto para un programa de Tecnificación el pasado mes de octubre. Durante varios encuentros tuvieron que demostrar su habilidad frente a la canasta. «Entre algo más de un centenar de niños finalmente fueron seleccionados un total de 12», cuentan sus padres. Gabriel ya sabe lo que es acudir a un campeonato nacional. El año pasado tuvo la oportunidad de formar parte del torneo celebrado en Tarragona y Salou. Este año lo hará en la categoría alevín.«En estos campeonatos hay mucho nivel y ves la calidad de todos los jugadores y es una gran experiencia porque compartes el hotel con todos tus compañeros de equipo y de otras categorías», destaca Gabriel.

Para Rodrigo será una nueva experiencia. Desde que conocieron la noticia de que formaban parte de la Selección Extremeña de Baloncesto, su amigo no ha parado de contarle numerosos detalles de cómo son los encuentros nacionales. «Estoy muy contento, me enteré de que estaba seleccionado un día que estaba en un cumpleaños de un amigo y llegó mi madre y me dijo 'enhorabuena', le dije que cuál era el motivo y justo después mis padres me contaron que había sido seleccionado y lloré de alegría», cuenta recordando la emoción que sintió en aquel momento, que le será difícil de olvidar.

Esfuerzo y constancia

Gabriel y Rodrigo saben lo que es el esfuerzo y la constancia. Según sus cálculos entrenan casi 10 horas a la semana. Incluso han formado un grupo para las pachangas que suelen echar, sobre todo, en periodos de vacaciones. En la Liga Regular su equipo está en segundo puesto, empatado con el primero. Cuando regresen del campeonato de autonomías deberán afrontar algunos partidos más. «Habrá que esperar a la clasificación para saber si esta temporada tienen la suerte de acudir también al Campeonato de Clubes de España», adelantan sus progenitores.

Ambos han hecho una gran temporada. En su memoria quedan algunos logros: por ejemplo los 65 puntos que Gabriel marcó en un encuentro disputado contra el Sagrado Corazón (cerraron el marcador con 103 puntos), o los 23 puntos que Rodrigo logró sumar en un solo cuarto en un partido en Mérida.

En este Campeonato Nacional les tocará enfrentarse a las comunidades de Valencia, Madrid y Melilla. «A Extremadura siempre le tocan rivales fuertes, porque el año pasado el campeonato lo ganó Valencia y Madrid quedó cuarto, Extremadura se quedó en el puesto 14», indican sus padres. Aún así, ellos mantienen su ilusión y positivismo al máximo nivel. Saben que aunque lleven apenas tres semanas entrenando con el equipo extremeño pueden hacer un buen torneo.

Con la naturalidad que les caracteriza, Gabriel y Rodrigo, saben que tienen que luchar e ir a por todas. «Este año voy más relajado porque ya conozco el olor nacional», resalta Gabriel. Por su parte Rodrigo hace sus cábalas. «Si hemos ganado a selecciones como Castilla La Mancha y Castilla León en los partidos de preparación, ¿por qué no vamos a ganar a Madrid o Valencia?», se pregunta. Forman un tándem perfecto en la pista y lucen con mucho orgullo la camiseta extremeña. «Mira, en esta equipación está representado todo lo que es típico de Extremadura, aquí en el lateral de la pierna está también la Torta del Casar», aseguran con gran entusiasmo.

Afición contagiada

Como descendientes de casareños y amantes del baloncesto echan en falta que haya escasa afición a este deporte en la localidad. «Si los niños no ven a otros jugar pues no hace que le interese este deporte», dicen. Sus padres formaron parte del primer equipo de baloncesto que surgió en Casar de Cáceres en los inicios de los años 90, 'La casareña', que recuerdan entrenaba Carlos Ronco. Jesús no ha dejado de jugar nunca al baloncesto, de hecho, hoy día forma parte del mismo equipo que su hijo. «Es una lástima que no haya más afición por este deporte en el pueblo, una gran idea sería la de traer torneos para promocionarlo como ocurre en otros pueblos vecinos, a los que llegan gente de distintos puntos de España e incluso de Ibiza», detallan.

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Pase lo que pase en el encuentro nacional aseguran que disfrutarán mucho de la experiencia. Además los dos tienen muy claro que seguirán vinculados al baloncesto. «Nos gusta porque hay mucha deportividad, respeto, la amabilidad de los jugadores de los grandes equipos y las amistades que hacemos que son lo mejor de todo», zanjan.

Ahora sí, el destino o una mera casualidad, ha hecho que Gabriel y Rodrigo puedan vivir juntos esta experiencia deportiva. Para ellos este nuevo reto comienza este viernes, día en el que ponen rumbo a San Fernando para medirse con baloncestistas de gran nivel nacional.

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