Se jubila Regino Vivas, el policía más veterano, tras 40 años de servicio

Regino Vivas, policía local, cuelga hoy su uniforme para siempre. /L.C.G.
Regino Vivas, policía local, cuelga hoy su uniforme para siempre. / L.C.G.

Hoy ha realizado su último servicio tras acogerse a la jubilación a los 63 años

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Esta noche Regino Vivas colgará su uniforme para siempre. Así pone fin a 40 años de servicio como policía local en su pueblo. Se jubila con 63 años, una decisión que ha tomado tras la aprobación de un real decreto que concede a los policías la jubilación a partir de los 59 años cumpliendo una serie de requisitos.

Atrás quedan los recuerdos de aquellos inicios cuando el primer alcalde de la democracia, José Cortés, convocó por primera vez tres plazas de policía para Casar de Cáceres. Regino, que trabajaba en la construcción, se presentó a las pruebas para optar a ese puesto. «Eran unas pruebas básicas y nos presentamos ocho o nueve personas y tuve la suerte de entrar», ha explicado hoy a este diario, en su última jornada de trabajo. Entró junto a sus compañeros, jubilados ya hace años, Francisco y Juan. Y en mente también tiene su primer sueldo, de 19.551 pesetas. «En esos años se ganaba más en la construcción que siendo policía pero no me arrepiento de la decisión que tomé», ha resaltado.

A partir de entonces dejó su mono de albañil para ataviarse con un uniforme de color gris, junto al que llevaba consigo una porra. No había armas en aquel momento. Tampoco se disponía de coche patrulla y el servicio se hacía a pie. «Íbamos caminando a todos lados, de día o de noche, y recuerdo que nos dieron un abrigo que pesaba muchísimo, y fue varios años después cuando tuvimos nuestro primer coche», ha explicado. Un Seat Panda con el que ya empezaron, incluso, a dar los primeros bandos por las calles. Avisos para un corte puntual de agua, o la restricción en alguna calle.

Regino se convirtió en policía de su propio pueblo, una función que ha sabido defender siempre aunque, en algunas ocasiones, le ha provocado disputas o quebraderos de cabeza con los vecinos. «Es complicado ser policía en tu propio pueblo porque toda la gente te conoce pero nunca he permitido que me pisaran los zapatos. Siempre he avisado si algo no se hacía correctamente y lo pedía por favor, pero ya no había aviso por segunda vez y eso ha hecho que gente se haya enfadado conmigo por ponerle multas por ejemplo», ha relatado.

Estos cuarenta años le han permitido también conocer con detalle el cambio sufrido en su pueblo, y sobre todo, en el funcionamiento de la Policía. «Antes había calabozo en la planta baja del Ayuntamiento, si alguien había bebido mucho pasaba la noche allí, ahora directamente si hay un conflicto se derivan a la Guardia Civil», ha argumentado.

Sin embargo, reconoce que Casar de Cáceres es un municipio tranquilo, en el que se trabaja cómodamente. «Antes había más peleas de jóvenes cuando por ejemplo salían de fiesta, y ahora a excepción de días importantes como el Ramo no las hay», ha reconocido.

Siempre de patrulla

Cuando cumplió 60 años tuvo la oportunidad de pasar a realizar funciones en Segunda actividad, pero por el contrario se quiso mantener junto al resto de compañeros, patrullando y cumpliendo sus turnos rotativos. «Así lo he hecho hasta el final, es lo que me gustaba y reconozco que lo voy a echar mucho de menos», ha lamentado hoy este veterano policía.

De hecho es el agente que durante más años ha ejercido en esta función. «He tenido muy buenos compañeros y nunca he tenido un problema con ellos, y yo a ellos les he ayudado en lo que he podido también todo este tiempo», ha precisado.

Su tiempo libre lo dedicará a su familia, especialmente a sus nietas, Alba y Lucía, y se recreará con uno de sus pasatiempos favoritos, el huerto.

Hoy, como cualquier otro día, a las 23.00 horas echará el cierre a las puertas de la oficina de Policía, en la plazuela de San Juan. Hará lo mismo, por última vez, al coche patrulla que hace poco tuvo la oportunidad de estrenar. «Entregaré estos días al jefe de la policía mi pistola pero me gustaría quedarme de recuerdo la porra», ha añadido.

Regino cuelga, con pena reconocida, su uniforme azul, el que tantos buenos recuerdos le ha aportado en su vida profesional. «Cómo ha pasado el tiempo, y parece que fue ayer cuando empecé en esto», ha zanjado.