«Si no llegan camiones en tres o cuatro días nos quedaremos sin cereal para fabricar»

La cooperativa Cooprado sufre las consecuencias de la huelga de transportes: ya tiene escasez de materias primas, racionan el pienso a sus clientes y recogen la leche con menos frecuencia de lo habitual

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

La cooperativa Cooprado vive los días de huelga de transporte con gran preocupación. Desde el pasado 11 de marzo no recibe cereal en sus instalaciones, una situación que se agrava cada día que pasa porque la materia prima está al límite de la escasez.

«Estamos pasando días de muchas dificultades, muy preocupados porque nos estamos quedando sin materias primas para fabricar porque desde el viernes anterior al inicio de la huelga no ha entrado un solo camión», explica su presidente, Ángel Juan Pacheco.

En estas instalaciones entraban a diario varios camiones con cebada y maíz y otros cereales. Con el de hoy son 10 días sin que llegue ningún camión con cereales. «Estamos tirando de las reservas pero si la situación sigue así en tres o cuatro días podremos quedarnos sin nada», dice preocupado.

Racionan el pienso

Esta cooperativa vende cinco millones de kilos de pienso mensualmente y atiende a 800 socios y demás clientes. Cada día que pasa la situación va a peor. «Estamos intentando salir a las zonas más urgentes y con el riesgo que supone tener camiones en la calle, recogemos leche pero no con la frecuencia habitual», indica.

Desde hace días se hace reparto de las existencias, exclusivamente, para sus socios y clientes habituales. De hecho se está racionando. «Queremos evitar que haya acumulaciones de pedidos y garantizar que todo el mundo cubra sus necesidades, se está racionando fijándonos en la media de consumo de los dos últimos meses», puntualiza Pacheco.

Desde que se inició la huelga de transportes tampoco se ha sacado ningún animal a la venta. «Hay un sobrecoste porque además de no poder venderlos, siguen comiendo pero no es tan grave como el hecho que se pueda producir de tirar la leche», apunta. La buena noticia de los últimos días es que llueve y eso favorecerá, al menos, al ganado extensivo. «Como no llovía antes la demanda era mayor y por eso la situación se agravaba», indica.

Pacheco no recuerda una situación así en la que la huelga se prolongara durante tantos días. «Había huelgas con servicios mínimos, se llevaba la leche escoltada a las centrales pero duraba tantos días», recuerda. Pide que haya sensatez. «Entendemos las reivindicaciones de los camioneros, pero necesitamos seguir trabajando porque son productos de primera necesidad y los animales también tienen que comer», zanja.