Personas de todas las edades, esta mañana, realizando visitas a la Virgen. / L.C.G.

Numerosos devotos visitan a la Virgen en los dos primeros días de su estancia en la parroquia

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Decenas de personas han visitado a la Virgen de Prado en sus dos primeros días de estancia en la localidad. El ir y venir de devotos a la parroquia, en horario de mañana y de tarde, no cesa.

Ayer fue el primer día de novenario y el tempo se llenó de gente. «Hubo personas que llevaron sillas de casa y se ubicaron en los pasillos laterales», han expresado desde la directiva. Había que guardar distancias, pero los fieles no quisieron perderse el primer día de misa con la Virgen en la parroquia.

Durante el día de ayer fueron numerosas las personas mayores que acudieron a ver a la patrona. «Vinieron muchos mayores, ellos con sus andadores o en sillas de ruedas ayudados por familiares», cuentan. Hoy también había en la iglesia personas de todas las edades. Máxima, con casi 92 años, disfrutaba hoy mirando atenta a su Virgen. Su hija María cuenta que aunque suelen llevarla a la ermita, hoy también quería estar cerca de ella.

Esta mañana, antes de las 11.00 horas, una quincena de personas aguardaban a que la iglesia abriera sus puertas. Hasta el próximo 26 de septiembre la cofradía se encargará de que las visitas puedan realizarse entre las 11.00 y las 13.00 horas. También por la tarde a partir de las seis y hasta el fin de la novena se podrá ver a la Virgen, que luce esbelta en el altar.

Muchos mayores agradecen tener cerca a la patrona, pero también muchos jóvenes y niños están disfrutando con su presencia. Abuelos con sus nietos han aprovechado hoy un rato de la mañana para ver a la Virgen y dejarle un donativo. También se han encendido numerosas velas, entre una larga lista de agradecimientos y peticiones lanzados en secreto.

Desde ayer, son muchos los casareños que manifiestan la sorpresa que se han llevado al ver que al final la patrona ha podido venir tras dos años de ausencia. Todos agradecen el trabajo realizado por la cofradía.