Plano del parque acuático proyectado. / daimdon

El parque acuático de Casar de Cáceres se retrasa por la obligación de someterse a evaluación ambiental

La Junta emite un informe simplificado en el que advierte de que, si bien el proyecto no daña la fauna ni la flora, se debe analizar si afectaría a la calidad de las aguas y al patrimonio arqueológico

Claudio Mateos
CLAUDIO MATEOS Cáceres

El parque acuático que la promotora Daimdon SL proyecta en Casar de Cáceres deberá someterse a una evaluación de impacto ambiental completa para descartar posibles impactos negativos sobre el territorio, lo cual supondrá un retraso considerable en el calendario previsto para su puesta en marcha. La Consejería de Transición Ecológica de la Junta ha publicado en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) de este jueves el informe ambiental simplificado en el que, si bien se descartan afecciones relevantes sobre la flora o la fauna, sí se advierte de la necesidad de analizar posibles impactos en la calidad de los recursos hídricos y en el patrimonio arqueológico de la zona.

El proyecto presentado ante la Junta el pasado diciembre contempla la construcción de un parque acuático con atracciones y edificaciones en dos parcelas que suman 98.377 metros cuadrados, incluido un aparcamiento de 30.000 metros. El lugar elegido, muy cerca del cruce de la N-630 con la carretera que une Casar de Cáceres y Arroyo de la Luz, se encuentra fuera del espacio protegido por la Red Natura 2000, a unos dos kilómetros de la ZEPA Llanos de Cáceres y Sierra de Fuentes.

El Servicio de Conservación de la Naturaleza y Áreas Protegidas, consultado para la elaboración del informe ambiental, señala que «dentro de la zona de actuación no consta la presencia de hábitats naturales de interés comunitario ni de especies de flora y fauna amenazada», de manera que informa favorablemente sobre la construcción del parque ya que «no es susceptible de afectar de forma apreciable, directa o indirectamente a los lugares incluidos en la Red Natura 2000». No obstante, sí considera «esencial» contemplar de forma integral el ciclo del agua.

Parcela en la que se prevé construir el parque acuático. / DAIMDON

En cambio, la Direccióñ General de Patrimonio Cultural aprecia carencias en el documento ambiental presentado por la empresa relativas al patrimonio existente en la zona, que no se detalla, de manera que recomienda no dar el visto bueno ambiental al proyecto hasta que esas posibles incidencias no queden reflejadas.

También la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ve «importantes deficiencias» en el documento registrado por los promotores, ya que no se aclara el origen de las aguas o cómo se reutilizaría. Ni siquiera se indica si la red municipal de aguas puede soportar la carga que supone una instalación de estas características, una información que la CHT considera imprescindible para poder pronunciarse dada «la importancia de la existencia del recurso hídrico para el desarrollo de la actividad».

Ninguna de las siete organizaciones ecologistas a las que se ha consultado para elaborar el informe ambiental ha respondido.

A la vista todos los argumentos presentados por los distintos organismos, la Consejería de Transición Ecológica concluye que el proyecto debe ser sometido a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, que tendrá ser favorable antes de recibir los permisos para iniciar la construcción.

Primavera de 2023

Tras la publicación del informe en el DOE, el Ayuntamiento de Casar de Cáceres emitió un comunicado en el que aseguraba que, pese a esta resolución, «la empresa promotora sigue contemplando la apertura del parque para la primavera de 2023».

Asegura que esta «modificación del procedimiento» ambiental a uno ordinario en lugar de simplificado implica que se tramitarán al mismo tiempo la autorización ambiental y los trámites de calificación urbanística del suelo. Indica además que la empresa aportará esta misma semana el informe de patrimonio arqueológico.