Pocos seguidores en la procesión de Santiago, pero muchos en la velada

Momento en el que el Santiago peregrino inicia su defile desde la ermita. /ANA CAMPÓN
Momento en el que el Santiago peregrino inicia su defile desde la ermita. / ANA CAMPÓN

Los actos en honor al Santo han finalizado hoy tras nueve días de actos religiosos y tradicionales

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Los actos en honor a Santiago Apóstol han finalizado esta noche con la procesión. Como cada año la imagen que sale en el desfile es la de Santiago peregrino, y no la de Matamoros que ocupa un lugar centrado en el altar de la ermita.

Tras la misa, varios devotos han portado la imagen, que ha sido seguida por un grupo poco numeroso de vecinos, que son fieles a este encuentro cada año. Se han recorrido las calles Santiago, Constitución, plaza del Ayuntamiento y Larga Baja.

Esta mañana también se ha celebrado la misa en la ermita a las 11.00 de la mañana, a la que han asistido los mayores del centro de día.

Sin embargo, la tradicional velada de Santiago, celebrada anoche, contó con gran afluencia de público. Durante más de media hora centenares de personas participaron en el recorrido que la Hermandad de Santiago había previsto para que los más pequeños arrastraran sus latas y demás chatarra.

El punto de encuentro fue la ermita, pero el ruido se apoderó principalmente de las calles Ejido de Abajo, Larga Alta y Larga Baja, lugares por los que se transitó tras la celebración de la misa. Numerosos niños, ilusionados con este encuentro, llevaban todo tipo de latas atadas a unas cuerdas, como es tradición. Iban acompañados por sus padres y abuelos.

Muchos vecinos que no asistieron a esta cita se asomaron a las ventanas y balcones para ver pasar a los participantes que caminaban a la vez que se divertían provocando ese ruido especial, con el que se avisa a los casareños de la víspera de la festividad de Santiago.

Ayer se dejaron ver muchos más farolillos realizados con sandía que en años anteriores. La organización del taller por parte de la Oficina de Turismo ha reavivado también esta costumbre que se perdió con el paso de las décadas. Al finalizar el recorrido la Hermandad repartió caramelos y globos a los niños.