Los cuatro olivos lucen desde ayer junto a la ermita. / L.C.G.

Polémica por la plantación de cuatro olivos junto a la ermita de La Soledad

Varios casareños han mostrado su desacuerdo porque creen que impedirá realizar la gran hoguera para recibir a la Virgen cada noche de Viernes Santo

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Desde ayer la polémica por la plantación de cuatro olivos junto a la ermita de La Soledad está servida en la localidad. El Ayuntamiento escogió este lugar para embellecer la zona con estos árboles que ha llevado a la crispación de un buen número de vecinos.

A través de redes sociales, algunos casareños han manifestado su desacuerdo con esta decisión, ya que consideran que impedirá que cada noche de Viernes Santo se pueda encender una gran hoguera para el recibimiento de la Virgen de La Soledad a su regreso a la ermita.

El alcalde, Rafael Pacheco, ha salido al paso de las acusaciones indicando que «se deja espacio suficiente y distancia para hacer la hoguera» y asegura que ese acto tradicional de la Semana Santa casareña no correrá ningún peligro. De hecho, ha precisado que hay unos 250 metros cuadrados libres para la hoguera y que no se dañará ningún elemento decorativo de esa zona.

Pero los vecinos consideran que justo en el lugar en el que se han plantado los árboles se hacía la hoguera y dudan que pueda encenderse con la proximidad de la arboleda. Creen que hay muchas zonas en las que podrían haberse ubicados los cuatro olivos dejando libre un espacio que sí tiene un significado especial para el municipio.

Al margen de los comentarios vertidos en redes sociales, algunos casareños han expresado también a HOY CASAR su preocupación por la reciente plantación. Una devota de la Virgen, Prado Muñoz, ha precisado que «ahora dicen que no habrá problema pero cuando llegue el momento la hoguera no podrá realizarse con esas dimensiones y es una lástima porque todos los que vamos allí a la ermita la noche de Viernes Santo sabemos que eso será imposible y se reducirá su tamaño». Como ella, otras personas han manifestado que «hay que respetar la tradición».

Junto a esos cuatro olivos se han plantado ya otros seis junto a la pérgola del Paseo de Extremadura, y a esos se unirán una quincena más en la zona de La Charca.