Fiama, Oliver e Iker, tras el sorteo realizado hoy en la casa de cultura. / L.C.G.

«Nos ha tocado una casa, mi hijo siempre nos ha pedido un patio para jugar»

Varias familias han expresado su felicidad tras conocer que eran los agraciados con una vivienda de protección oficial

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Estefanía Salgado tiene 32 años y hoy se sentía la mujer más feliz del mundo. Por fin le ha llegado la suerte. Ella ha sido la segunda agraciada esta mañana con una de las 14 viviendas sociales que se construirán en la localidad, en las proximidades del Paseo de Extremadura.

«No me lo creo, estoy muy feliz», ha reconocido a HOY CASAR, con lágrimas que invadían su rostro. La joven ha confirmado que anoche apenas pudo dormir.

«Nunca he tenido suerte con nada, pero hoy sí, y encima mi novio empieza el lunes a trabajar en la planta fotovoltáica de Talaván», ha dicho ilusionada. Estefanía vive en Cáceres aunque su ilusión es vivir en el pueblo. «Tengo un contrato indefinido, pero me quería venir al pueblo donde siempre he vivido y donde sigo empadronada», ha dicho.

A este acto ha ido acompañada de su padre y de una de sus hermanas, Elvira, madre de dos niños, que también era candidata para optar a la vivienda, aunque no ha tenido la misma suerte. «Estoy la cuarta en reserva, vivo de alquiler, pero es cierto que los bancos exigen muchas cosas para darte una hipoteca», ha dicho.

Estefanía Salgado, feliz, tras conocer que era una de las afortunadas. / L.C.G.

Olíver y Fiama llevan catorce años juntos. Desde hace siete años viven en un piso, propiedad de la familia de él, en la calle Nisa. Se presentaron a esta convocatoria de viviendas muy ilusionados hace unos meses, y hoy han visto como la suerte les ha sonreído. El nombre de Olíver Campón ha aparecido en la pantalla del salón de actos de la casa de cultura. «La verdad que pensábamos que con tanta gente no nos iba a tocar, hemos venido porque estábamos de candidatos pero no esperábamos irnos con una casa», ha dicho Fiama.

La pareja tiene un niño de 7 años, Iker, que se ha mostrado muy feliz junto a sus padres. «Quiero un patio con piscina», ha manifestado el menor. Sus padres han manifestado su felicidad expresando los sueños de su hijo y la tranquilidad que les da saber que, en un futuro próximo, podrán tener su propia vivienda.

Ariadna Tovar ha llegado al sorteo junto a su hermana. Las dos eran candidatas para optar a una vivienda. El azar ha querido que sea a ella, que trabaja en Madrid, a la que se le otorgue una vivienda en su pueblo. Su familia estaba junto a ella. Su madre, muy ilusionada, no ha perdido tiempo para abrazarla y para expresar algunas palabras. «Ves, el destino quiere que te vengas al pueblo», le ha dicho.

El matrimonio integrado por Juan José y Leonor han sido los afortunados con la vivienda para personas con discapacidad. Actualmente viven en la Barriada de Las Eras, pero por problemas de salud de su mujer necesitan una vivienda cómoda y adaptada a sus necesidades. «Estamos muy contentos», han dicho.

Leonor y Juan José, afortunados con la vivienda para personas con discapacidad. L.C.G.

El primero en la reserva de la vivienda para personas con discapacidad ha sido el casareño Segundo Villa, que tiene reconocida un 62% de discapacidad. «Me hubiera gustado mucho ser el afortunado, pero estoy el primero en la reserva», ha dicho.

Como él, muchos de los candidatos del lote número 1, mantienen la esperanza de que la lista de la reserva avance. «Tengo el número 40, y la reserva empieza en el número 34», ha manifestado Inma Pacheco.