Representantes políticos, sanitarios, familiares y músicos han rendido un cálido homenaje a los fallecidos. / L.C.G.

El último adiós de Casar de Cáceres a los 31 fallecidos durante el estado de alarma

En lo que va de año se registran 39 defunciones, 11 más que en el mismo periodo del año anterior

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Los 31 casareños fallecidos durante el estado de alarma han recibido hoy el homenaje de su pueblo. En presencia de sus familiares, el Ayuntamiento ha querido manifestar su respeto y cariño, con un sencillo acto, a todos los paisanos que se han marchado desde el pasado 14 de marzo, y que a causa de la enfermedad covid-19 no han tenido la despedida que hubieran merecido.

En lo que va de año han fallecido 39 personas, 11 más que en el mismo periodo del año anterior, según datos de las defunciones en la localidad.

Alrededor de 400 personas se han dado cita a las ocho de la tarde en el parque de José Cortés. Todos los asistentes han permanecido sentados y con mascarillas. Se les ha pedido que guardasen la distancia de seguridad en todo momento. Los organizadores han dispuesto casi 300 asientos para los familiares de los fallecidos que habían confirmado previamente su asistencia al acto. Otras varias decenas de personas han acudido sin aviso, pero había sillas disponibles para todos.

La concejala socialista Tamara Lázaro ha sido la maestra de ceremonia. En un primer momento ha resaltado que el motivo de este homenaje era «la despedida de los seres queridos con independencia de la causa de su muerte». Se ha recordado cómo las exigencias a consecuencia del estado de alarma han impedido durante semanas que los familiares organizaran un funeral o acompañaran a los seres queridos en su último adiós.

El parque de José Cortes alberga desde hoy un monolito en recuerdo a los fallecidos durante el estado de alarma. / L.C.G.

Para todos ellos se ha inaugurado un monolito en un lugar céntrico de este parque. Junto a una gran corona de flores, la pequeña placa que ya luce en una gran piedra recuerda a la treintena de casareños que perdieron la vida durante el estado de alarma provocado por la pandemia. Todos han sido nombrados en presencia de sus familiares, mientras distintos concejales de la Corporación Municipal se han encargado de repartir una rosa a cada familia afectada. No todas han estado presente, pero sí la gran mayoría.

Visiblemente emocionados, muchos de los asistentes han escuchado los temas que han interpretado siete músicos de la banda municipal en recuerdo de sus seres queridos. En este acto también han tenido voz las familias. A todos les une la pérdida de un ser querido. Mercedes Godino ha sido la encargada de pronunciar las palabras de despedida para todos las víctimas, entre las que se encuentra su propia madre. Como auxiliar de la residencia de mayores 'Virgen de la Montaña' ha destacado la labor diaria para «sacar todos los días una sonrisa a los mayores». Ella misma ha precisado que «fueron los mayores los que nos cuidaron a nosotros y ahora nosotros cuidamos de ellos».

Godino ha señalado que «nadie debe ser despedido de esta manera sin poder abrazarse en el dolor». Por eso ha pedido al público asistente un gran aplauso, que ha ido directo al cielo.

Alrededor de 400 eprsonas han asistido a este acto de homenaje. L.C.G.

Los clarinetes y saxofones de los músicos interpretando a Haendel y Bach se han entremezclado con la emoción de los familiares. El coordinador del centro de salud, Ignacio Carmona, también ha estado presente en este acto y en su turno de intervención ha hecho un repaso a los difíciles momentos que han tenido que afrontar las familias al no poder despedir a sus seres queridos como se merecían. Ha hecho alusión a que la mayoría de las personas fallecidas eran mayores, y ha hecho una mención especial al niño de dos años que perdió la vida hace unos días. «Es una pérdida más difícil de aceptar y más dura de sobrellevar».

Igualmente ha expresado «el enorme sobreesfuerzo que ha realizado el equipo sanitario del centro de salud, tanto psíquico como físico, demostrando su generosidad y calidad humana en todo momento». No se ha querido despedir sin manifestar que «seguimos trabajando para cuidar de ustedes».

El acto ha concluido con las palabras del alcalde, Rafael Pacheco, quien ha expresado públicamente sus condolencias a los familiares de los fallecidos en nombre de Casar de Cáceres. Así ha querido trasladarles el mensaje que permanece grabado en la placa del monolito inaugurado hoy: «No hay dolor cuando pervives en el recuerdo de tu gente».

También ha mencionado a las 120 personas que han padecido el coronavirus, aisladas en sus domicilios, y ha deseado que «esta enfermedad quede en un mal sueño».

El regidor casareño, que también ha estado acompañado por los alcaldes predecesores del municipio Juan Andrés Tovar y Florencio Rincón, ha destacado el importante papel que han jugado en la lucha contra la epidemia tanto el personal sanitario, como los trabajadores de pisos tutelados, residencia de mayores, ayuda a domicilio y dependencia. Tampoco se ha olvidado de los voluntarios de Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil.

El encuentro ha durado poco más de media hora. El himno de Extremadura ha puesto fin a las palabras emotivas, de agradecimiento y apoyo, de recuerdo y afecto a los casareños que, por distintas causas, se han marchado para siempre.