La Virgen del Prado vuelve al pueblo por la puerta grande tras tres años de espera

Lucía Campón Gibello
LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Este 15 de septiembre ha sido especial para buena parte de los casareños. Su patrona ha vuelto a la localidad por la puerta grande tras tres años sin poder hacerlo por las restricciones sanitarias marcadas por la pandemia. El pasado año llegó directa a la parroquia.

Los devotos de la Virgen del Prado hoy se han echado a la calle para estar junto a ella, para cargarla, lanzarle peticiones y agradecimientos o simplemente para verla muy de cerca. A las ocho de la tarde la imagen de El Niño y la de la Virgen han hecho acto de presencia en la Ronda del Egido del Santo. Desde la ermita de La Encarnación ha estado acompañada por los jinetes y amazonas de la Asociación ecuestre Virgen del Prado, quienes han encabezado el desfile.

Tras los caballos han caminado representantes de las hermandades y cofradías locales, que portaban sus varas y estandartes. En este día tan señalado la cofradía de La Encarnación ha estrenado su estandarte. «La Cofradía no había tenido nunca uno y vamos haciendo cosas nuevas», han expresado sus integrantes.

Hoy se han vuelto a ver los trajes típicos para recibir a la Virgen, en niños (algunos recién nacidos) y mujeres. La Virgen ha lucido el mismo traje y manto de color azul que trajo hace tres años a la localidad, y que fue donado por la familia Vidal Barrantes.

Muchos niños se han encargado de portar la imagen del Niño, mientras que hombres y mujeres han cargado con la patrona. El desfile se ha prolongado desde la calle Larga Alta, plaza de España y Avenida Constitución durante 45 minutos. Durante el recorrido se han vivido momentos de emotivos, con los cantos y aplausos que le han regalado.

Han sido muchos los mayores de la localidad que han querido acompañar a la patrona, haciendo el recorrido, aguardando su presencia en las puertas de su casa o esperando su llegada a la iglesia.

En la parroquia también le han cantado dos veces La Salve, y los casareños le han entregado flores, que lucirán sobre el altar, en el que la Virgen permanecerá hasta el próximo 25 de septiembre.